Los rebeldes de la escuela también pueden llegar a ser alcaldes. Este es el caso de Ignacio García de Vinuesa, actual regidor de Alcobendas, un chico "algo gamberro, pero muy simpático", en sus propias palabras, que recuerda de su etapa escolar anécdotas relacionadas con castigos que reconoce que eran "merecidos".
El primer edil de Alcobendas todavía conserva amigos del colegio e incluso con algunos se reúne de vez en cuando para charlar y recordar aquellos años en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid, un centro concertado y solo de chicos. Además de sus amigos, García de Vinuesa se acuerda con especial cariño de varios profesores "por su personalidad, por la forma de educar y la manera de dirigirse a nosotros. Recuerdo no tanto lo que nos enseñaban, sino la forma de hacerlo".

Respecto al tipo de educación recibida, el alcalde no se decanta por ningún tipo de centro (privado, público o concertado), sino que valora principalmente "el profesorado que trabaja en la escuela". En cuanto a la separación por sexos, no la comparte. Asimismo, asegura que en su época como estudiante "señalaban como peligros de la vida asuntos que luego nunca se convirtieron en problemas reales. Los profesores hablaban siempre de los problemas del sexo y se obviaban valores que con el tiempo he comprendido que son mucho más importantes".
Si compara su educación con la que reciben sus hijos, el alcalde de Alcobendas cree que antiguamente se estudiaba temas mucho más importantes que ahora. "Actualmente se han obviado muchas asignaturas que me parece que son bases fundamentales en la formación y que pueden ayudarte a elegir de una forma menos arriesgada tu futuro", asegura.
Ignacio García de Vinuesa, reconoce que los deportes no se le han dado nunca bien, por lo que durante el recreo mientras todos sus amigos jugaban al fútbol él se decantaba por otro tipo de deportes, como por ejemplo el atletismo o el tenis. "Aunque cuando tenía que jugar al fútbol les pedía siempre ponerme de portero".