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EN PRIMERA PERSONA

Tecnología punta contra la enfermedad

Tecnología punta contra la enfermedad

Por Carmen M. Gutiérrez
jueves 10 de febrero de 2011, 00:00h
Actualizado: 18/03/2011 11:28h
Todas las empresas, hasta las más avanzadas, pueden necesitar que les echen una mano. Es el caso del Instituto Tecnológico PET, un centro pionero en la aplicación de la energía nuclear en el diagnóstico de enfermedades como el cáncer o el alzheimer. Para continuar con la investigación en esta materia ha recibido el apoyo financiero de Avalmadrid.
PET es una empresa que puede dar ejemplo. Son pioneros en la investigación de técnicas medicas e invierten todos sus beneficios en seguir innovando. Fue el neurocirujano José Manuel Alfonso quien en 1994 decidió apostar por los radiofármacos para detectar el cáncer y traer esta tecnología a España, que en 2003 fue incluida en la sanidad pública.

La técnica consiste en acelerar partículas a la velocidad de la luz en ciclotrones -de 25 toneladas de peso- hasta conseguir pequeñas explosiones nucleares, de las que se obtienen isótopos radiactivos, que son los que mezclados con glucosa se inyectan en los pacientes antes de pasar por un TAC o escáner. Con esta tecnología de emisión de positrones se puede ver, sin operar, dónde está el problema, las células alteradas, según explican la directora general adjunta y la directora de nuevos proyectos, María y Ainhoa Alonso, respectivamente.

Cuando PET se puso en marcha atendía a los pacientes en su centro situado en Ciudad Universitaria, pero una vez que esta práctica fue asumida por hospitales públicos y privados, centró su actividad en la fabricación y distribución de fármacos utilizados para el diagnóstico de cáncer. En el laboratorio, dos ciclotrones trabajan en un búnker para que ningún pedido falle.

Los radiotrazadores que crean no se pueden almacenar y siempre hay una persona enferma detrás esperando. Para tener una fiabilidad del 99 por ciento el centro trabaja por la noche y todo está preparado para que el proceso nunca tenga que detenerse. "Para nosotros tan importante es la tecnología como el personal. Nuestros empleados son gente muy concienciada", asegura María. "El jefe es el paciente", añade su hermana Ainhoa.

Lo más llamativo a los ojos del visitante son la altas medidas de seguridad desplegadas por tratarse de tecnología nuclear. Los trabajadores y el edificio pasan estrictos controles para medir la radiación y evitar fugas. En muchas ocasiones hay más contaminación por este tipo de energía en un avión y en otras situaciones de la vida cotidiana que en un lugar de estas características, comenta la directora general adjunta de PET.

En la actualidad, suministran los fármacos para la detección del cáncer a cinco hospitales de la Comunidad de Madrid, a uno de los centros de más renombre en este sector, la clínica M.D. Anderson, y a la mayor parte de los hospitales portugueses que tienen PET-TAC. No se detienen ahí. La empresa familiar -con 40 empleados directos y otros 20 en distribución- quiere seguir con su externalización y, sobre todo, con la investigación de nuevas aplicaciones de esta tecnología.

El sector trabaja con dos objetivos: el tratamiento del cáncer y la detección del alzheimer con los positrones resultantes del proceso. Es esta última vía en la que PET está volcada, con su participación en el proyecto de investigación CENIT. Como suele decirse, las cosas de palacio van despacio, y la subvención que reciben por colaborar en esta investigación no llega hasta que se ha auditado el trabajo, explica Manuel Reyes, director general financiero. Por este motivo, decidieron solicitar una garantía en forma de aval técnico a Avalmadrid para recibir el anticipo de esa ayuda económica a la investigación.

"Pensamos que podría ser interesante pedir este aval ante Avalmadrid, porque nos iba a salir más barato y porque no ocupaba líneas de financiación que tenemos con otros bancos", indica Reyes, quien recuerda que PET es la única empresa madrileña que participa en CENIT. "En Avalmadrid vieron que el proyecto era muy interesante y hubo una conexión muy rápida", relata María. Ahora estudian nuevas formas de financiación con la sociedad de garantía recíproca, dependiente de la Comunidad, para llevar más lejos su saber hacer en el extranjero.

Más información:
Avalmadrid, sociedad de garantía recíproca adscrita a la Consejería de Economía y Hacienda se encuentra en Madrid, en la calle de Jorge Juan, 30.

Más información sobre el los avales técnicos de Avalmadrid.

Más información sobre el Instituto Tecnólogico PET.
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