El sector servicios se ha convertido en el motor del crecimiento económico de la Comunidad de Madrid. En la actualidad, representa el 70 por ciento del PIB regional y ha generado nueve de cada diez nuevos puestos de trabajo en los últimos 20 años. El sector industrial, por contra, apenas supone un 9 por ciento del PIB regional y se caracteriza por un predominio de las empresas de pequeño y mediano tamaño (seis de cada diez tienen menos de diez trabajadores).
El crecimiento económico de la Comunidad de Madrid se sustenta en el sector servicios. Esa es, al menos, una de las conclusiones del estudio 'La economía de Madrid: inversión y prosperidad', elaborado por la profesora de Geografía Regional de la UNED Eva María Martín Roda y que fue presentado este miércoles en Madrid.

En el informe -publicado por el Instituto de Estudios Económicos y la Fundación Wellington-, Martín Roda destaca "la creciente proyección internacional" de la Comunidad de Madrid, algo que le ha llevado, en apenas 20 años, "a ocupar un importante puesto entre las ciudades más dinámicas de Europa". No obstante, el estudio subraya que se trata de un sector servicios "avanzado", relacionado con las nuevas tecnologías, los servicios empresariales y el I+D.
El desarrollo de este sector, según el informe, ha venido de la mano del efecto capitalidad de Madrid -que la convierte en centro de las comunicaciones en la Península y sede de los principales bancos nacionales e internacionales- así como del peso del uso del español como vehículo de comunicación.
Una industria de perfil bajo
En el extremo opuesto se sitúa un sector secundario que apenas supone un 9 por ciento en el tejido económico madrileño, por debajo incluso del 13 por ciento que representa en el conjunto de la economía nacional. En este sentido, destaca también la presencia de la pequeña y mediana empresa dentro del sector industrial madrileño.
De hecho, seis de cada diez empresas que desarrollan su actividad en este sector tienen menos de diez trabajadores. Este porcentaje se eleva hasta un 86,4 por ciento si contamos las empresas con 20 trabajadores o menos. Por contra, el peso de las grandes industrias -con más de 500 trabajadores- representa apenas un 0,5 por ciento del sector secundario madrileño.
El 'mileurismo', fruto de la falta de formación
Durante la presentación del informe, Martín Mora subrayó también la importancia de la formación de los trabajadores. "Sólo se puede competir a través de la calidad de los recursos humanos, sobre todo en el sector terciario". En este sentido, el estudio destaca la mayor cualificación de los trabajadores madrileños frente a los del resto del país. "Incluso el sector de la construcción -señala el informe-, con la enorme especulación inmobiliaria de los últimos años, ocupa un porcentaje menor en Madrid (7,52 por ciento) que en el resto de España (9,67 por ciento).
Sobre el fenómeno del 'mileurismo', Martín Mora atribuyó la responsabilidad de esta situación a la ausencia de una formación universitaria orientada "hacia las necesidades de la empresa". "La formación en España es muy generalista y cuando la gente sale de la universidad la empresa tiene que gastarse mucho dinero para darle a los trabajadores la formación que necesita. Mientras no haya una especialización en nuevas tecnologías, en tecnologías punta y en idiomas,la gente seguirá entrando en un periodo mileurista porque la empresa tiene que asumir unos gastos muy importantes para que esa gente le sea rentable".
El crecimiento de Madrid, a partir de 2003
La presentación del informe contó también con la presencia del consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, además del director general del Instituto de Estudios Económicos, Juan Iranzo, y uno de los miembros del Patronato de la Fundación Wellington, José Antonio Moratiel.
Durante su intervención, Beteta aprovechó para desplegar una vez más las bondades del ejecutivo autonómico de Esperanza Aguirre y arremeter contra el gobierno de Rodríguez Zapatero. "Este libro marca las líneas que han generado el clima de confianza para empresarios e inversores en la Comunidad y que el gobierno de Zapatero debería seguir para que España vuelva a la senda de la prosperidad".
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En esta ocasión, sin embargo, Beteta no se limitó a lanzar sus dardos contra Rodríguez Zapatero y extendió sus críticas a las administraciones socialistas en la Comunidad de Madrid. "La capitalidad es un factor importante del crecimiento, pero hay que saber aprovecharlo. -señaló Beteta-. Entre el 83 y el 95 -años de mandato socialista en la Comunidad-, Madrid también era capital y creció por debajo de la media nacional".
Beteta hizo entonces una elipsis temporal y saltó los ocho años de presidencia de Alberto Ruiz Gallardón para pasar directamente al año 2003. "Desde el 2003 -año en que Esperanza Aguirre llegó al poder por primera vez- Madrid está creciendo por encima del resto del país", insistió.
Y fue entonces cuando pasó a desgranar la fórmula aplicada por Aguirre para lograr que Madrid "sea por primera vez la Comunidad que más aporta al PIB nacional". La receta, según Beteta, se basa en tres pilares: "austeridad, liberalización económica y bajada de impuestos". "Esto genera confianza y un entorno 'business friendly' que atrae a las empresas y a los autónomos, que son el verdadero motor del crecimiento".