La esperanza de vida ronda los 80 años en Madrid
Por MDO/E.P.
viernes 11 de junio de 2010, 00:00h
Actualizado: 13/06/2010 20:27h
Los madrileños tienen una esperanza de vida que ronda los 80 años y mueren principalmente de tumores y enfermedades cardiovasculares, según se desprende del Informe del Estado de Salud de la población de la Comunidad de Madrid relativo a 2009 presentado este viernes por la directora general de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad, Patricia Flores.
En concreto, la esperanza de vida de los madrileños se sitúa en 78,87 años en el caso de los varones y en 85,45 años, en el caso de las mujeres, según datos relativos a 2006. La esperanza de vida ha aumentado respecto al pasado debido, principalmente, a la mejora de las enfermedades del sistema circulatorio, que hasta ahora lideraban las causas de muerte en la región, y ahora han dejado paso a los tumores. Los hombres se llevan las peores tasas tanto de tumores (50 a 69 años) como en causas circulatorias (a partir de los 70).
Por áreas sanitarias, en 2006 también los tumores fueron la primera causa de muerte en las Áreas 3, 8, 9 y 10. En las restantes, (1, 2, 4, 5, 6, 7 y 11) lo fueron las enfermedades del sistema circulatorio. Por su parte, las enfermedades cerebrovasculares son la primera causa en todas las áreas salvo en el Área 10 y el Área 11, donde lo es el cáncer de pulmón.
Junto con estas dos, el infarto agudo de miocardio, la insuficiencia cardiaca y los grupos de otras enfermedades del sistema respiratorio y otras enfermedades del corazón se encuentran entre las cinco primeras causas en todas las áreas. Sólo en el Área 9, la EPOC aparece entre las enfermedades con mayor mortalidad.
Morbilidad
En el caso de la morbilidad, en 2007, 4,3 millones de personas tenían historia clínica activa en Atención Primaria, lo que supone un 67 por ciento de la población con Tarjeta Individualizada Sanitaria (TIS). En este caso, son los menores de 4 años y los mayores de 65 los que reciben más atención en los centros de salud. Además, los extranjeros han acudido a consulta en menor proporción que los españoles.
La tasa de patología más común fue la respiratoria seguida por el aparato locomotor. Además, dentro de las patologías crónicas la más frecuente en niños fue el asma y en adultos, la hipertensión arterial seguida por los trastornos del metabolismo lipídico y la diabetes mellitus no insulinodependiente.
En el caso de los hospitales, en 2007 se registraron 896.374 altas hospitalarias correspondientes a personas con residencia en la Comunidad de Madrid, lo que representa una tasa de 145,1 por 1.000 habitantes.
Las tasas específicas de morbilidad hospitalaria por edad y sexo, indican que las mujeres han acudido más a los hospitales que los hombres en las edades de 15 a 54 años (coincidiendo mayoritariamente con las edades fértiles) mientras que en el resto de edades son superiores en los hombres.
Al considerar las causas de alta hospitalaria, el embarazo, parto y puerperio es el grupo de causas que presenta la tasa más elevada (33,71 por mil) siendo la siguiente causa en frecuencia los tumores (tasa de 17,25 por mil en hombres y 17,58 en mujeres).
Las siguientes causas con tasas más elevadas en los hombres son las enfermedades digestivas (tasa 17,01 por mil), respiratorias (14,50 por mil) y circulatorias (13,63 por mil) y en las mujeres las enfermedades del sistema nervioso y órganos de los sentidos (tasa 17,39 por mil), digestivas (12,85 por mil) y circulatorias (11,99 por mil).
Transmisión sexual
En el caso de las enfermedades de transmisión sexual, éstas muestran una tendencia ascendente en los últimos años por lo que es necesario revisar los programas de prevención que se están llevando a cabo.
La tuberculosis continúa siendo un problema de salud pública y es necesario seguir con el esfuerzo para prevenir y controlar esta enfermedad, adaptándose a los cambios epidemiológicos de los últimos años en los que aumenta el porcentaje de casos en inmigrantes.
Aunque la incidencia y la mortalidad por Sida muestren una tendencia descendente desde la introducción de las terapias combinadas con antirretrovirales de gran actividad, es fundamental favorecer y adaptar los programas de prevención y control de la infección por VIH/Sida.