La dimisión de Luis Bárcenas como senador y de Jesús Merino como diputado por su imputación en el caso Gürtel pone la pelota en el tejado de los diputados regionales Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch Tejedor.
Este lunes, el tesorero nacional del Partido Popular anunciaba la renuncia a su escaño, pero sus ex compañeros de partido no parecen dispuestos a
seguir sus pasos. A través del diario
ABC, el tesorero nacional del PP anunció que abandona la vida política para poder defenderse, para no dañar a la formación y con el objetivo de que "dejen de utilizarme en la operación mediático-política montada para desgastar al Partido Popular y a su líder, Mariano Rajoy". Según el sumario del caso Gürtel, Bárcenas se habría embolsado
1,2 millones de euros procedentes de la trama corrupta liderada por Francisco Correa.

Tras conocerse la noticia, el foco se ha colocado inmediatamente sobre el ex consejero de Deportes y hombre de confianza de Esperanza Aguirre y sus dos compañeros. Ni en el Grupo Popular de la Asamblea de Madrid, -al que pertenecían hasta su imputación- ni en la primera planta de Génova 13 -la sede del PP de Madrid- existe
ninguna constancia de que su intención sea dejar el escaño. Eso a pesar de que Esperanza Aguirre
les pidió públicamente en la Cámara que abandonasen sus asientos.
Fuentes populares consultadas por
Madridiario aseguran que, a diferencia de Bárcenas, López Viejo, Martín Vasco y Bosch Tejedor no renunciarán a sus actas de diputados para no perder el aforo, que evita hoy en día que su caso vuelva al primer juzgado del que salió, el del juez
Baltasar Garzón. Obligarles a ello, explican las mismas fuentes, es complicado, ya que el acta es personal, pero la propia Aguirre advertía este lunes que, dado que no pondrá a "estos señores" en
la próxima lista electoral del PP de Madrid, sólo se retrasará "un año" el paso del caso desde el Tribunal Superior de Justicia de Madrid a la justicia ordinaria.
Gómez: "Aguirre no quiere"
Las palabras de la presidenta de la Comunidad este lunes formaron parte de la catarata de reacciones a la salida de Bárcenas. Con Mariano Rajoy ausente, la secretaria de Organización, María Dolores de Cospedal, recalcó que la entrega del acta es una "decisión personalísima", igual que en el caso de los imputados madrileños. Esperanza Aguirre añadió que, mientras el PP de Madrid ha retirado a los imputados de sus cargos, "el PSOE de Madrid tiene a
su número dos (Trinidad Rollán) imputada por prevaricación".
Para el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, si los ex diputados del PP no dejan la Asamblea es "porque Esperanza Aguirre no quiere", ya que Bárcenas se ha ido a su juicio presionado por Mariano Rajoy. El vicepresidente del Grupo Parlamentario Socialista de la Asamblea de Madrid, José Cepeda, añadió que Esperanza Aguirre debía
conocer "necesariamente" cómo sus subordinados "saqueaban las cuentas públicas".