Florentino Pérez, presidente del
Real Madrid y sobre todo hombre de negocios, o viceversa, está encantado de volver a dirigir el equipo con más ingresos del mundo. Sabe que este año el
Barcelona desplaza al
Manchester y es ya el 2º en la clasificación general, pero no le preocupa. Quizá porque éste más pendiente de la Liga y el tropezón esperado de los culés para asestar el zarpazo definitivo o de la propia Champions.
Cierto que en general, y en lo económico, todos los clubes españoles se vieron favorecidos por la fortaleza del euro con respecto a la libra el pasado año, aunque, según el informe '
Football Money League', que elabora la consultora '
Deloitte', es posible que los verdaderos efectos de la crisis no se hagan patentes hasta la próxima clasificación. Precisamente en previsión de la que se puede venir encima, Florentino ha cursado órdenes internas y de obligado cumplimiento para que se recorten gastos, allá donde se pueda, en un intento de estar preparados para una eventual merma en los ingresos y equilibrar así la cuenta de resultados de cara a la próxima temporada.
Gran parte de los ingresos de Real Madrid, más de 160 millones de euros, provienen de los derechos de televisión, pero a Florentino Pérez le gusta especialmente el segundo dato que se refiere a las recaudaciones en día de partido más de 101 millones de euros. Tanto le gusta, que ya está dando las vueltas de tuerca necesarias para ver por como se pueden incrementar los llenos a reventar que habitualmente presenta el
Santiago Bernabéu sin subir el precio de las entradas claro. ¿Pensará en una ampliación?
