El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, abogó este lunes porque los ayuntamientos tengan más competencias en seguridad vial y porque se endurezcan las sanciones y se faciliten los trámites administrativos entre municipios para cobrarlas.
Ruiz-Gallardón intervino en la II Jornada Parlamentaria sobre Seguridad Vial y Prevención de Accidentes de Tráfico que se desarrolló en el Congreso de los Diputados de Madrid. "Los ayuntamientos siempre somos acusados de voracidad recaudatoria, pero no queremos que se suban las sanciones, sino que las multas sean más efectivas y por eso es más eficaz quitar puntos para quien afecta gravemente al transporte público", apostilló.

Pidió que se considere muy grave circular a 100 kilómetros por hora en vías urbanas (sanción grave, según Tráfico), y que se recupere la detracción de dos puntos del carné de conducir para los ciudadanos que paren o estacionen en el carril-bus, ya que la eliminación de esta medida "no es un paso adelante para eliminar o reducir los comportamientos que hacen menos atractivo el uso del transporte público". Subrayó la dificultad de los municipios "para hacer efectivas las sanciones a quien no reside en los municipios, mucho más si no es siquiera vecino de la misma comunidad autónoma", pese a la creación de la Dirección Electrónica Vial y de otras mejoras en este sentido.
Explicó que se ha hecho muy buena política para aumentar la seguridad vial en las carreteras interurbanas, pero que no se ha hecho lo propio en los municipios. "El centro de las políticas de tráfico deben ser las personas, y no los vehículos. Hay que priorizar la calidad de los espacios y recuperar la esencia de la ciudad como espacios de auténtica calidad", proclamó el regidor madrileño. "Las actuales normas de tráfico se hicieron pensando en los usuarios de las vías interurbanas, y se revelan insuficientes para solucionar los problemas de seguridad vial en las vías urbanas. Y la reforma de ley de Seguridad Vial no ha sido todo lo generosa que debía con los ayuntamientos, y algunos problemas que esperábamos que tuvieran solución deberán seguir esperando a una futura reforma"
Señales propias
Por otra parte, el primer edil pidió "ampliar las competencias de las ciudades para regular la circulación de las bicicletas y de otros medios de transporte alternativos en el espacio público", utilizar señales propias no contempladas en el reglamento vial. Se trata de motivar un cambio en la cultura de la movilidad, fomentar el uso del transporte público y de la bicicleta (para movimientos de menso de 5 kilómetros), y de recuperar el espacio público para los ciudadanos ("Que el peatón no tenga que pedir disculpas al automóvil por moverse", incidió). Las políticas de Movilidad aplicadas en Madrid en ese sentido han permitido que se han reducido las víctimas mortales de 104 a 43 muertos entre 2001 y 2009.
Recordó que Madrid tiene seis líneas de trabajo en materia de Movilidad, cuatro preventivas y disuasorias y dos más de actuación en caso de siniestro. Entre las primeras se incluyen acciones de educación y formación como las clases de los policías municipales a 109.000 escolares de la ciudad o el camino escolar seguro; la mejora de la información y la comunicación en tiempo real por Internet o paneles de información variable; y las campañas de concienciación. Asimismo, la mejora de las infraestructuras es fundamental en la gestión de la movilidad, y en Madrid ha sido de especial importancia el soterramiento de la M-30, que "eliminó los puntos peligrosos y redujo extraordinariamente el número de víctimas mortales". La creación del cuerpo de Agentes de Movilidad se incluye también en esta línea.