23F: En defensa de las pensiones
martes 16 de febrero de 2010, 00:00h
Actualizado: 24/02/2010 11:20h
Las centrales sindicales UGT y Comisiones Obreras han convocado manifestaciones, para el próximo día 23, en diversas ciudades españolas. El motivo es la defensa de las pensiones, decir no al retraso en la edad de jubilación a los 67 años, y rechazar posibles recortes de la protección social en nuestro país.
La responsabilidad, ponderación y moderación, y también la fuerza cuando las circunstancias lo demandan, de estas organizaciones está fuera de toda duda. Prueba de ello han sido los distintos acuerdos que, desde la transición democrática, han sido firmados por UGT y CCOO. Siempre para defender los intereses de la clase trabajadora, y modernizar las relaciones laborales.
Cuando los sindicatos mayoritarios han movilizado a los trabajadores y trabajadoras siempre ha sido para rechazar los recortes en los derechos sociales, y ejemplo de ello fue la huelga general en 2002, contra el “decretazo” llevado a cabo por el gobierno del Sr. Aznar y Sr. Rajoy.
Durante estos dos años que los españoles estamos sufriendo la actual crisis económica y financiera, las centrales sindicales mayoritarias han dado buena muestra de responsabilidad. Había quién, desde los medios de comunicación, manifestaban el “pasteleo” de los sindicatos para con el gobierno de España, y ahora cuando los sindicatos, desde su independencia política, dicen no a determinadas medidas y reformas regresivas se les dice que son organizaciones obsoletas, del siglo XIX y unos cuantos adjetivos más.
Seguramente todos aquellos que están atacando a los convocantes de estas movilizaciones, tienen unos salarios muy por encima de la media de la clase trabajadora, e incluso, me atrevería a decir, que tienen contratados Fondos de Pensiones Privados para garantizarse una mayor cobertura cuando se jubilen. Pero, por desgracia, la mayoría de los asalariados de nuestro país están en otra situación muy diferente.
Las movilizaciones convocadas son un serio aviso para el gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero. Las reformas en democracia deben ser acordadas, no impuestas. Como ha dicho Cándido Méndez, Secretario General de UGT, las propuestas del gobierno merecen un rechazo rotundo por regresivas, insolidarias, equivocadas e imprudentes.
Es curioso observar que cada cierto tiempo, cuando se quiere recortar derechos a los trabajadores, siempre se habla del futuro de las pensiones. Pues bien, Sr. Rodríguez Zapatero, para acordar aspectos sobre el Sistema Público de Pensiones está, desde 1995, el Pacto de Toledo y, desde entonces, ha sido un instrumento válido de acuerdo y consenso entre los agentes sociales (sindicatos y empresarios) y los partidos políticos.
Y que nadie se equivoque. La crisis financiera y económica en nuestro país no se arregla recortando los derechos sociales de los trabajadores y las trabajadoras. ¿Cuándo las entidades financieras van a posibilitar el acceso al crédito a los ciudadanos? ¿Cómo se puede entender que haya algún presidente de banco que vaya a tener una pensión de 80 millones de euros cuando se jubile? Ahora que estamos inmersos en plena crisis económica, y hay una auténtica tormenta social sobre la reforma del sistema de pensiones en nuestro país, es realmente vergonzoso que esto se permita y no haya mecanismos que lo regule.
El próximo 23 F (esta es una fecha marcada en nuestra democracia, por el intento de golpe de Estado en 1981) es un día para decirle al gobierno “socialista” que está a tiempo de rectificar. Para hacer políticas de “derechas”, y no progresistas, ya está la derecha de siempre.
España necesita un gran pacto político, social y económico. Cuanto antes será mejor para todos.