El Grupo en Defensa del Patrimonio Complutense reclama la protección de los molinos fluviales de la ribera del Henares dado que la dejadez ha llevado a que algunos como el del Puente de Zulema hayan sido robados posiblemente para ser vendidos como chatarra. Por ello, la agrupación exige una mayor coordinación por parte de las distintas Administraciones.
La desaparición el molino fue descubierta cuando miembros del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) junto a la institución decidió visitar el interior del Molino del Puente de Zulema (conocido también como 'Molino de los García'). Al acceder al interior observaron como los restos del molino, que ya habían sido víctima de actos vandálicos, habían desaparecido por completo. Desde la agrupación presuponen que el robo de columnas de hierro forjado, serpentines y engranajes guarda la finalidad de vender tales piezas como chatarra.

El 'Molino de la Puente del Zulema', tal como se denominaba, es el más antiguo de los documentados en Alcalá. A finales del siglo XIV fue donado a la Cofradía de Santa María la Rica, por 'Pascual Pérez y Antonia su mujer', en disposición testamentaria; lo que significa que ya existía en fechas anteriores. Posteriormente, acabó siendo parte del mayorazgo de una rama local de los Mendoza. Más tarde, fue posesión del Marqués de San Marcelino. Tras su paso por diferentes propietarios, en uso a través de los siglos, acabó en manos de la familia García, por cuyo nombre se le conoce actualmente.
Asimismo, el Grupo en Defensa del Patrimonio Complutense sostiene que los terrenos en los que se ubica el molino pertenecen al Consistorio y que tanto éste como los grupos municipales conocen la existencia de este patrimonio. Por ello, insisten en que ellos comprenden que dada la situación económica de la localidad es difícil rehabilitarlo de inmediato, pero piden que se protejan los restos con el fin de reconstruirlos más adelante.