En el año del centenario de la Gran Vía, el Ayuntamiento convocará un concurso para recabar ideas que fortalezcan este eje comercial, lúdico y cultural. No será vinculante, pero sus bases dejan ver las líneas generales con las que la Administración local quiere trabajar en el entorno.
Hasta el 30 de junio los arquitectos podrán presentar sus ideas sobre la 'Gran Vía Posible', nombre del concurso. Para aquellos que temen más obras en la ciudad, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, matizó que "no es un proyecto de ejecución de obras, sino que trata de recabar ideas urbanísticas y arquitectónicas para las necesidades del Madrid del siglo XXI".

Así, el proyecto ganador, que recibirá 12.000 euros, no será vinculante, pero podrá condicionar el Plan Director de la Gran Vía, que en estos momentos prepara el Área de Urbanismo. También habrá dos premios más (de 6.000 y 3.000 euros), tres accésit (de 1.000) y menciones sin dotación económica. "Las cantidades no son importantes, pero sí el prestigio", afirmó Gallardón.
En las bases del concurso, que dio a conocer el primer edil, el Ayuntamiento fija que los proyectos tiene que partir de la coexistencia de vehículos y peatones, aunque con una reducción del tráfico rodado. Además, establece una división en tres zonas orientadas a usos diferentes, que Gallardón quiere potenciar.
El primer tramo comienza en calle de Alcalá y termina en la Red de San Luis, y estaría dedicado al conocimiento y la investigación, dado que ya alberga el Círculo de Bellas Artes o el Instituto Cervantes. El segundo tramo continúa hasta Callao, y en el destacarían la tecnología, la innovación y las nuevas formas de ocio, siguiendo la estela de Telefónica y el Palacio de la Música. El resto de la Gran Vía, hasta la plaza de España, que ya acoge numerosos teatros, tendría que ampliar su oferta de espectáculos, restaurantes y hoteles.
Objetivos
A partir de esos criterios, los concursantes tendrán que perseguir reactivar el ámbito y articularlo con su entorno, introducir nuevos valores de la cultura contemporánea y mejorar su funcionalidad, como indicó el alcalde. El Ayuntamiento se reserva la posibilidad de incorporar todo el proyecto ganador a su Plan Director, alguna parte o, incluso, dejarlo sin desarrollar.
Después del verano, los madrileños podrán conocer a través de una exposición cómo imaginan la Gran Vía los arquitectos ganadores del concurso. El jurado estará compuesto por arquitectos, representantes de los grupos municipales o concejales, y presidido por el alcalde.