El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, aseguró este martes que su deseo es que tanto el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, repitan como candidatos en 2011. "Han hecho las cosas muy bien, creo que tienen el apoyo mayoritario entre los ciudadanos y los veo con ganas, ilusión y con fuerza para seguir. Espero que sea así".
La petición en voz alta a la presidenta del partido en Madrid llega justo después del
'episodio Caja Madrid' y la fractura total con
Alberto Ruiz-Gallardón tras los
ataques públicos de Manuel Cobo. El momento no parece el más adecuado teniendo en cuenta que el PP de Madrid ha calificado de "injurias y calumnias" las declaraciones del vicealcalde de Madrid sobre la presidenta de la Comunidad y su equipo, palabras que han provocado un intenso malestar con la dirección nacional popular y que no han sido condenadas por ésta.
En lo tocante a Esperanza Aguirre, Rajoy acierta al decir que cuenta con todo el respaldo en la región. Así se evidenció en el manifiesto que el 99% de los alcaldes madrileños firmaron en apoyo de la presidenta cuando estalló el 'caso Cobo'. Rajoy, intentando restar méritos a este aval, aseguró la pasada semana ante el Comité de Dirección celebrado en Génova que la presidenta había
presionado a los ediles para que firmasen en su labor, hecho que varios de ellos negaron a
Madridiario.
El respaldo también se pone de manifiesto en la
encuesta que el diario
El Mundo ha publicado esta semana y que pone de manifiesto que Aguirre volvería a ganar unas hipotéticas elecciones si estas se celebrasen en este momento y lo haría por
mayoría absoluta. A pesar del 'caso Gürtel', el caso de los espías o decisiones polémicas como el área única sanitaria, su Ejecutivo sólo perdería dos puntos respecto a las autonómicas de 2007. "Esto no puede sino llenarme de
orgullo y satisfacción y de emoción", apuntó Aguirre, quien insistió en que el sondeo que de verdad "cuenta e importa es el que se produce en las urnas el día de las elecciones", según recogió Europa Press.
Mato descarta la gestora
Aguirre, como ella misma apuntaba, llevaba tacones hoy -los de hacer declaraciones, las que no hace cuando tiene zapato plano, según bromeaba la semana pasada en plena guerra interna con Gallardón- pero no quiso entrar al trapo de las últimas declaraciones del presidente fundador del Partido Popular,
Manuel Fraga. El histórico dirigente, aseguraba el pasado fin de semana no descartar la imposición de una gestora para
gobernar el PP de Madrid ante el conflicto encarnizado entre Aguirre y Gallardón.
Ana Mato, vicesecretaria de Organización y Electoral del PP y mano izquierda de Mariano Rajoy, intentaba resolver la situación asegurando que Fraga goza de un "tratamiento especial" en el partido y que no hay "ninguna necesidad" de crear una gestora en el PP de Madrid. Según sus palabras, los populares madrileños funcionan "correctamente" gracias a la gestión "magnífica" de Esperanza Aguirre.
Estas palabras conciliadoras no cierran ni mucho menos
la herida abierta. La presidenta madrileña considera que las palabras de Manuel Cobo y la actitud de Rajoy en el Comité de Dirección son un
ataque en toda regla contra su persona que, parcheado con Rodrigo Rato en Caja Madrid, no comenzará a cicatrizar hasta que Manuel Cobo, y por ende Gallardón, sea castigado con toda dureza.