1-1. La mejoría del Real Madrid no acaba con la 'maldición de San Siro'
Por MDO/Efe
miércoles 04 de noviembre de 2009, 00:00h
Actualizado: 05/11/2009 12:15h
El Real Madrid dejó escapar una ocasión única de fulminar la 'maldición de San Siro', estadio donde nunca ha ganado en Liga de Campeones y ha protagonizado sonoras caídas, y pese a firmar la mejor primera parte de la temporada, le faltó continuidad en su fútbol para dar un golpe de autoridad (1-1).
Kaká fue el gran protagonista del partido. Regresó a la casa donde se convirtió en el mejor del mundo. Donde su nombre se proyectó para devolver a lo más alto a un equipo plagado de éxito en su historial. Activo en cada minuto, no se cansó de intentarlo. Hasta en cuatro ocasiones disparó a Dida. En una de ellas nació el gol madridista.
Antes el Milán fue sorprendido por el Real Madrid, superado en cada acción y con Dida sin dejar de intervenir a disparos de Benzema (min.6), Higuaín (min.8) y 'Lass' (min.9). Salía a parada por minuto cuando un disparo de Sergio Ramos, especialmente motivado, rozó el palo cuando el brasileño se quedó clavado ante el chut cruzado. Providencial el portero madrileño en la única ocasión que Pato se quedó libre de marca, ganando el mano a mano a los 24 minutos tras una clara falta a Higuaín no señalada. El colegiado alemán Felix Brych permitía mucho contacto. Desde esa acción todos tomaron nota.
Pero como ocurrió en el Bernabéu, el Real Madrid pudo pagar caro unos minutos de duda. Pudo caer el partido para cualquier lado. Borriello rozaba un centro medido que detuvo Iker. Benzema y Kaká disparaban a las manos de Dida. El ritmo del partido ya era tan bajo como deseaba el Milán y Pellegrini en vez de insuflar fuerza al centro del campo, hizo los cambios en la delantera. Dio entrada a Raúl y Van Nistelrooy. Sacrificó la velocidad de Higuaín cuando el equipo jugaba a la contra.
Los nervios de los minutos finales dejaron dos errores defensivos madridistas. Un fallo de Pepe en el despeje no lo aprovechó Inzaghi, que instantes después cogía bien la espalda a Albiol pero chutaba al lateral. Sin embargo, la gran ocasión final, tras un potente disparo de Marcelo, la inventó Raúl. Su zurdazo se topó con la manopla izquierda de Dida en la parada de un partido digno de la mejor competición del mundo. Real Madrid y Milán se pelearán con Olympique de Marsella en un grupo que arde.