www.madridiario.es
Puentes, no muros

Puentes, no muros

viernes 15 de mayo de 2009, 00:00h
Actualizado: 21/05/2009 12:51h
Durante la segunda semana de mayo, tienen lugar en Madrid diferentes convocatorias a la movilización ciudadana curiosamente unidas a través de un puente. Convocatorias que se sitúan por tanto en orillas distintas. Un puente que evidentemente es símbolo de algo, aunque en uno de los casos, la controversia gire efectivamente, en torno a la construcción de una pasarela para unir dos orillas de la M-30: la orilla exterior, donde se encuentra el edificio  de vivienda pública conocido como “El Ruedo” en el distrito de Moratalaz, con la orilla interior, donde se encuentra el acomodado barrio de La Estrella, en el distrito de Retiro. Al parecer, numerosos vecinos y vecinas del “lado interior” se oponen a la construcción del susodicho puente. Argumentan que es innecesario y que se podría utilizar ese dinero para otro tipo de equipamientos.

Curiosamente, nada dijeron cuando las asociaciones vecinales del propio distrito de Retiro (que no se oponen por cierto a la construcción de dicha pasarela) denunciaron los presupuestos municipales del ejercicio en curso por –entre otras cosas- dedicar el grueso de la inversión prevista para ese distrito en las obras del palacio de correos. Si han proferido sin embargo en sus movilizaciones, insultos y consignas ofensivas de carácter xenófobo y clasista. Es el miedo el que les impulsa a oponerse a un puente, que con su rechazo han logrado convertir en un símbolo y en una infraestructura mas necesaria aún para ambos distritos. Y ya no tanto para cruzar la M-30 (que también), como para demostrar que no vamos a permitir que la ciudad se construya con los materiales de la discriminación, el miedo y el rechazo al diferente. Tendremos que levantar puentes y destruir muros para construir una ciudad donde quepamos todos y todas las que vivimos en ella.

Una ciudad y una ciudadanía a la medida de las personas, de sus necesidades y anhelos. Sin embargo, encontramos también que hay llamamientos, como el previsto para el domingo 17 a las 12 del medio día en la plaza de jacinto Benavente, que nos hablan de la necesidad de levantar otros puentes y derribar otros muros. Muros construidos desde las instituciones estatales e internacionales, que tratan de entorpecer y limitar la libertad de movimientos de las personas por el mundo. En este caso, no es el miedo, mas bien es la codicia el material sobre el que se cimientan los muros.

La codicia de quienes pretenden mantener a un sector de la población excluidos dela condición ciudadana, desprovistos de derechos, invisibles, en situaciones cercanas a la esclavitud. Muros que tiene el nombre de “directiva de la vergüenza” que permite la retención durante meses de personas que no han cometido delito alguno por le único motivo de no tener papeles; o de “reforma de la ley de extranjería” que limita el derecho a la reagrupación familiar y castiga la solidaridad de los autóctonos con los recién llegados;  de Centro de Internamiento Para Extranjeros o de controles de documentación o cuotas detención de inmigrantes.

Resulta entonces, que también se manifiestan en nuestra ciudad, vecinos y vecinas de diferentes orígenes, exigiendo el respeto a los derechos y la regularización de las personas migrantes, exigiendo que cese la persecución, se haga efectivo el derecho al asilo y se respete la libertad de movimiento. La igualdad de derechos y obligaciones son el puente que es preciso levantar y lo haremos, por mas que les pese a los constructores de los muros del miedo y la codicia.

Tenemos derecho a cruzar la M-30 par llegar al parque de Roma, al Hospital, al centro comercial,...también tenemos derecho a recorrer el mundo en busca de unas condiciones de vida dignas. Queremos puentes que nos ayuden a hacerlo, no muros que nos aislen de los demás y del mundo que habitamos.

Ignacio Murgui.
Presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios