Alrededor de trescientas personas se congregaron este miércoles al mediodía en el Bosque del Recuerdo, en el Parque de El Retiro, para participar en la ofrenda floral con motivo del quinto aniversario del 11-M y de la celebración del V Día Europeo en Recuerdo de las Víctimas del Terrorismo.
En el acto, de apenas quince minutos de duración y organizado por la Red Europa de Víctimas del Terrorismo, un nutrido grupo de víctimas y familiares dieron un paseo por el bosque ante la mirada respetuosa de asistentes y curiosos, que en ocasiones rompieron en sinceros aplausos de solidaridad. Mientras tanto, jóvenes voluntarios entregaban chapas y rosas blancas a los ciudadanos allí reunidos.

Tras el paseo, la vicepresidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, fue la encargada de leer un manifiesto en el cual reclamó "verdad, memoria, dignidad y justicia" para todas las víctimas del terrorismo. "La sociedad europea no quiere tolerar ni amparar comportamientos terroristas, y por eso estamos hoy aquí para decir con una única voz que las víctimas europeas tenemos un objetivo irrenunciable compartido: verdad, memoria, dignidad y justicia", leyó Pedraza.

Este manifiesto explica que el "torrente de solidaridad" a partir del 11-M se canalizó en este continente en forma de homenaje europeo, y por eso el 11 de marzo es desde entonces el día europeo en recuerdo de todas las víctimas del terrorismo. Así, agrega que hoy no sólo se homenajea a quienes perecieron en los trenes de Madrid y a sus familiares, sino "también a todos aquellos que han sufrido el terrorismo en Europa".
Derecho a la verdad
Reclamó el derecho a la verdad y "reconocimiento de lo ilícito y perverso de los actos" que convirtieron a las víctimas en lo que ahora son. "Memoria como requisito indispensable para salvaguardar la dignidad de los ciudadanos inocentes sacrificados por los grupos terroristas para atemorizar a la sociedad e imponer sus criterios totalitarios. Justicia sin venganza, como reparación necesaria por el terrible daño ocasionado a las víctimas y la aplicación de la ley como única herramienta posible e irrenunciable", dice.
Por último, el texto afirma que nadie puede "perdonar y olvidar" en nombre de las víctimas, que la voz de las víctimas "debe ser escuchada en la lucha contra el terrorismo", porque su dolor no puede ser nunca "moneda de cambio por parte de agentes no legitimados". "Todos los actos de terrorismo deben ser considerados como delitos de lesa humanidad, para no poder quedar impunes con el paso del tiempo", sentencia.
La asociación de vecinos de El Pozo pidió al Ayuntamiento de Madrid que permita la construcción de un monumento en este barrio para recordar a las 67 personas que perdieron la vida en esta estación en los atentados del 11-M.