Un negocio de hostelería no solo depende de la calidad de su cocina, sino de la experiencia global del cliente en cada comida. Buena parte de esta experiencia viene marcada por el estilo y la decoración de la mesa, de la cual la vajilla es uno de los elementos esenciales. Elegir entre las mejores vajillas de hostelería no es una decisión fácil, ya que el estilo, color, material y diseño de cada plato dicen mucho sobre el restaurante en el que se sirven. ¿Sabes cuál es el material perfecto para las vajillas de tu establecimiento?
Porcelana: clásica o moderna para todo tipo de establecimientos
Quizá la porcelana sea el material más habitual y más fácilmente adaptable a cualquier estilo de restauración. La variedad de diseños en porcelana que podemos encontrar en vajillas de hostelería permite elegir desde las opciones más decoradas, perfectas para restaurantes clásicos o de estilo romántico, hasta las más minimalistas.
Además, si queremos destacar el producto, podemos elegir una porcelana negra que llame la atención sobre su diseño y que hará un conjunto perfecto con alimentos de colores saturados, generando un contraste de color atractivo, ideal para llamar la atención en redes sociales.
Acero inoxidable: estilo industrial perfecto para el street food
Servir los alimentos directamente sobre la mesa en bandejas de acero inoxidable les da cierto toque informal que, desde hace años, ha sido explotado por los locales de comida americana. Actualmente, son los conceptos modernos como el street food o los food trucks los que eligen este tipo de vajillas de hostelería porque les permite generar una presentación de calidad, manteniendo la esencia de comida rápida y sin tener que usar vajillas de un solo uso.
Madera: naturalidad y sostenibilidad
Usar vajillas de madera es una forma de introducir la naturaleza en la imagen de nuestro local. Se trata de un material que realza el concepto de sostenibilidad en la hostelería.
Perfecto para locales de comida ecológica o vegana, puede afianzar el estilo en los platos de inspiración oriental (como los bowls de poke), especialmente si la madera usada para su fabricación es el bambú. Su versión desechable serían las vajillas de maíz o caña de azúcar compostables, en las que sin duda merece la pena invertir si nuestro negocio reparte a domicilio.
Barro y hierro fundido: la tradición del slow food
Los materiales de uso ancestral como el barro y el hierro fundido realzan la calidad de la comida típica y de las recetas heredadas de nuestros antepasados. Dan la sensación de ser una versión en miniatura de las ollas en las que la comida se ha preparado durante horas.
Invertir en una vajilla de hierro, además, aporta un estilo más cuidado. Las mejores vajillas de hostelería de hierro fundido mantienen el calor de los alimentos para una experiencia gastronómica perfecta y suelen venir acompañadas de soportes de madera que, además de evitar accidentes, potencian el toque de cocina tradicional.
Cristal: modernidad y transparencia
Si el diseño de nuestros emplatados es el punto fuerte de nuestro local, usar una vajilla de cristal puede ser una buena forma de realzarlo. Las vajillas de cristal transparente dejan ver con claridad todos los elementos y colores de la comida. La sensación del cliente será de transparencia, ya que las mejores vajillas de hostelería de vidrio demuestran respeto hacia todos los ingredientes por igual.
Una vajilla de cristal con toques de color, sin embargo, puede ayudarnos a combinar los colores de ciertos ingredientes, resaltándolos sobre el resto.
Sea cual sea la opción que mejor le vaya al estilo de tu negocio de hostelería, una vajilla de calidad no solo potenciará los valores del local, sino que se mantendrá en perfectas condiciones durante más tiempo, mejorando la imagen de la comida y ofreciendo al cliente una experiencia gastronómica completa.