A pocas semanas que entre en vigor las nuevas ordenanzas ficales en la ciudad de Madrid para el 2025, la principal fuerza de la oposición en el Consistorio matritense se une a las reclamaciones presentadas por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales (FRAVM) dirigidas al Ejecutivo que lidera José Luis Martínez-Almeida para que se replanteé el establecimiento de la nueva tasa de basuras y la adapte a una estrategia para “reducir el volumen de residuos” que se genera desde las ciudades e incentivar la “mejor gestión de estos residuos por parte de las administraciones como por parte de los propios vecinos”, pedía la líder de Más Madrid, Rita Maestre, tras su encuentro con el presidente de la entidad vecinal, Jorge Nacarino.
Con el calendario descontando los días para la implementación de una nueva tasa de residuos en la ciudad de Madrid, medida que responde a la aprobación en el Congreso de los Diputados de la Ley de Residuos y Suelos, la cual, siguiendo una directiva de la Unión Europea, obliga a los municipios con más de 5.000 habitantes a establecer nuevos impuestos en este ámbito antes del 10 de abril de 2025, y tras conocerse la estimación realizada por el Gobierno municipal con 140 euros por recibo en Madrid y que Martínez-Almeida califican como un “sablazo fiscal”, la propuesta para cobrar este recibo en la ciudad, recibe ahora la propuesta de Más Madrid, que de la mano de la FRAVM coinciden en señalar como “mal planteada” la propuesta municipal de establecimiento de la tasa “sin criterio de progresividad fiscal”, criticaba este martes el presidente de la entidad vecinal, tras la reunión sostenida junto a la líder de la oposición.
Por renta y progresiva, peticiones en las que coinciden
Las críticas de Más Madrid y la federación regional a la aplicación en las ciudades esta tasa se centra en dos aspectos capitales, los criterios de renta y el establecimiento de una fiscalidad progresiva en su puesta en marcha. Maestre apunta que es “injusta” ya que se hará pagar “de forma muy uniforme en una ciudad donde se limpia de manera muy desigual y muy poco uniforme", subrayaba la portavoz de la formación. En la misma línea de equidad y progresividad, la FRAVM plantea que se incorpore el nivel de ingresos de los hogares en el cálculo de la Tarifa Básica (TB) de la tasa, y no únicamente el valor catastral, así lo dejó por escrito la entidad a finales de noviembre, cuando registró distintas alegaciones a la propuesta de Martínez-Almeida.
El presidente de la federación de entidades vecinales considera que la bonificación destinada a las familias numerosas es “insuficiente e injusta”, ya que se aplicará sin considerar los ingresos, y propone extenderla a otros colectivos, como las familias beneficiarias de la Renta Mínima de Inserción y del Ingreso Mínimo Vital, ha puesto como ejemplo Jorge Nacarino.
“Errores técnicos” según ambos
Otra línea argumentativa esgrimida por Maestre y Nacarino señala que esta tasa contiene “errores técnicos que van a tener que solucionar pronto”, afirmaba la portavoz de Más Madrid. Para ejemplificar su crítica, ambos señalaban al cálculo realizado para el barrio de El Aeropuerto, en el distrito de Barajas, donde según Nacarino se genera “inseguridad jurídica”, ya que, con la tabla publicada por el Consistorio se indica que los residentes del barrio de Sol generan 854,22 kilogramos por persona al año, los de El Plantío 886,33 y los del Barrio del Aeropuerto, 1.092,31 kilogramos por persona al año, cifras que critican se encuentran muy por encima de los niveles razonables de generación de residuos en zonas residenciales.
Nacarino: “La tasa crea inseguridad jurídica”
Además de estas inconsistencias, se suma el enfoque adoptado por el Ayuntamiento, que aplica una tarifa uniforme a partir de los 500 kilos anuales, algo para la FRAVM “profundamente injusto que requiere ser modificado”, por lo que han solicitado al Consistorio que revise y recalibre los datos de generación de residuos. La portavoz de la oposición ha recordado que su formación ha iniciado una campaña de recogida de firmas contra el gravamen tal y como está diseñado por el Gobierno municipal y una movilización para “decirle no a este trazado de Almeida”, sentenciaba Maestre.