La calidad del aire en Madrid ha alcanzado sus mejores registros desde que existen mediciones. Los datos acumulados entre enero y mayo de 2026 reflejan una reducción histórica de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂), principal contaminante asociado al tráfico rodado, hasta situarse en poco más de la mitad de los valores registrados en 2019.
Según los datos de la red municipal de vigilancia, el nivel máximo registrado este año alcanza los 30 microgramos por metro cúbico (μg/m³), frente a los 62 μg/m³ contabilizados en Plaza Elíptica en mayo de 2019. Además, ninguna de las estaciones de medición de la ciudad supera actualmente los 30 μg/m³, un dato sin precedentes en la serie histórica.
La mejora adquiere una relevancia especial ante la entrada en vigor de la nueva directiva europea de calidad del aire prevista para 2030. La normativa rebajará el límite anual de dióxido de nitrógeno de los actuales 40 μg/m³ a 20 μg/m³. Con los datos registrados hasta mayo, once de las 24 estaciones de medición de Madrid ya cumplirían ese futuro objetivo comunitario.
La capital encadena además cuatro años consecutivos, entre 2022 y 2025, cumpliendo los límites establecidos por la normativa europea vigente. Un escenario muy distinto al vivido entre 2010 y 2021, periodo durante el que Madrid incumplió de forma reiterada los valores máximos permitidos de NO₂.
La comparación con ejercicios anteriores evidencia la magnitud de la mejora. En 2019, once estaciones superaban el límite anual de 40 μg/m³ y se registraban valores de hasta 62 μg/m³ en Plaza Elíptica y 60 μg/m³ en Escuelas Aguirre. En mayo de 2025, Plaza Elíptica alcanzó los 33 μg/m³ y Urbanización Embajada los 32 μg/m³, mientras que este año ninguna estación ha rebasado la barrera de los 30 μg/m³.
Madrid 360, clave en la reducción de emisiones

El Ayuntamiento atribuye esta evolución favorable a las medidas impulsadas dentro de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, puesta en marcha en septiembre de 2019. Entre las actuaciones más relevantes destacan la prohibición de las calderas de carbón desde 2022, la creación de la Zona de Bajas Emisiones de Madrid y las restricciones progresivas a los vehículos más contaminantes.
A ello se suma el Plan de Ayudas Cambia 360, que desde 2020 ha movilizado más de 140 millones de euros para fomentar la movilidad sostenible, la eficiencia energética y la renovación de vehículos particulares y profesionales.
El transporte público también ha desempeñado un papel fundamental en esta transformación. La Empresa Municipal de Transportes completó en 2022 la eliminación de todos los autobuses diésel de su flota y avanza en la electrificación del servicio. Además, el consistorio ha impulsado jornadas de gratuidad en los autobuses urbanos y nuevas infraestructuras destinadas a favorecer una movilidad menos contaminante.
Por su parte, el sistema público de bicicleta eléctrica Bicimad ha ampliado su presencia a todos los distritos de la ciudad y se ha consolidado como una alternativa real al vehículo privado, con cerca de 8.000 bicicletas y récords de utilización durante el último año.
Con estos resultados, Madrid se acerca a los objetivos fijados por la Unión Europea para 2030 y consolida una tendencia de mejora sostenida de la calidad del aire, con el reto de seguir reduciendo la contaminación atmosférica y mejorar la salud ambiental de la ciudad.