El encendido del alumbrado navideño de Madrid ha batido todos los récords, convirtiéndose en el más multitudinario de la historia de la ciudad, con más de 150.000 asistentes. Sin embargo, ni el espectacular videomapping proyectado sobre la fachada del Palacio de Cibeles, ni el concierto de Pablo López o la presencia de Carlos Sainz fueron los grandes protagonistas de la noche. Algo más llamó la atención de los espectadores: el cambio de logotipo del Ayuntamiento de Madrid. Lo que en mitad de una marabunta de personas parecía insignificante se ha convertido en el principal objeto de debate en redes sociales.
Y es que esa noche, el Ayuntamiento (sin hacer la más mínima mención) presentó el nuevo logotipo de la ciudad, que horas después aparecería también en los perfiles institucionales, desatando la polémica. “Este tipo de chorradas (nuevo logo) es donde se gasta el Ayuntamiento los impuestos de los madrileños del tazazo de basuras. Lo de mejorar la limpieza, el tráfico o el respeto al descanso, para otro día”, manifestaba un usuario de X (antiguo Twitter). “Es un capítulo más de la degradación de la ciudad”, decía otro.
El logotipo mantiene la esencia de su última actualización, realizada en 2016. En aquella ocasión se eliminaron los colores originales del escudo —el negro del oso, el verde del madroño, el amarillo de la corona real y el blanco de las estrellas— para dejar un símbolo monocromático. Ahora, el escudo pasa a lucir completamente azul. Precisamente este azul ha levantado críticas en redes sociales, donde algunos usuarios han visto un cierto parecido con el azul identitario del Partido Popular, partido que gobierna en el Ayuntamiento de Madrid desde 2019. “Las banderas y escudos tanto del Ayuntamiento de Madrid como de la Comunidad, decidme dónde veis tanto azul como para que ahora todo lo institucional sea azul y no rojo. Mira que aquí tenemos poca identidad, pero si encima se cargan la poca que hay…”, señalaba un usuario. “Lo del nuevo logo de Madrid, siendo el mismo azul que el logo del PP”, decía otro.
Además del color, el nuevo logotipo presenta una imagen más minimalista. Las estrellas se sitúan en la parte superior del escudo (en lugar de rodear al oso y al madroño, como en la versión anterior), la corona es más simple y el oso adquiere mayor protagonismo. El madroño, por su parte, se desplaza hacia el lado izquierdo, dejando ver solo una parte de su copa. Un detalle que tampoco ha pasado inadvertido en las redes: “Almeida ve un árbol y se lo carga” o “Devolved el madroño a la osa”, reclamaban algunos usuarios.
También hay quien pide “información sobre el estudio encargado de realizar el rediseño” del logotipo. Entre ellos, Antonio Giraldo, concejal del Partido Socialista en el Ayuntamiento de Madrid, que se preguntaba si había existido algún concurso y denunciaba que “no se les había comunicado el cambio”.
Desde el Consistorio madrileño aseguran que el rediseño del logotipo no ha supuesto “ningún coste”. “En los tiempos que corren tenemos que adaptarnos a las exigencias de comunicación que hay hoy en día y, por tanto, hay un logotipo que ha costado cero euros porque ha sido diseñado a través de los servicios de la Dirección General de Comunicación del Ayuntamiento de Madrid”, ha detallado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.
Para Almeida es “una actualización que engancha” y que “no supone modificar el escudo y la bandera del Ayuntamiento de Madrid”. Los cambios “se ven complementados con ese ‘claim’, que es ‘Madrid, donde se cruzan los caminos’, que resume muy bien cuál es el espíritu de la ciudad”.

La nueva imagen “se irá reemplazando en los distintos soportes a medida que se vaya haciendo, para que tampoco tenga ningún coste para el Ayuntamiento de Madrid”, insistió el alcalde, recalcando que el logotipo “respeta los elementos básicos, porque están el oso, el madroño, las siete estrellas, la corona… todo aquello que identifica a Madrid”, junto con el mismo escudo y la misma bandera.
Madrid no es la única gran ciudad que ha decidido actualizar su identidad visual para adaptarla a los nuevos formatos digitales. Barcelona lo hizo el pasado mes de octubre, apostando también por líneas más simples y una imagen más limpia y versátil, en consonancia con las necesidades de comunicación actuales.