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Madrid: bulos sanitarios y residencias de mayores

jueves 26 de marzo de 2020, 09:27h

Estamos inmersos en una lucha sin cuartel, en las trincheras, luchando por la vida, por la salud de España y de nuestra región, Madrid, una de las más afectadas del planeta. Pero también hay que luchar contra los bulos y noticias falsas que tristemente nacen de la boca de algunos responsables políticos con una inmensa deslealtad a la sociedad española y a quienes estos días se están dejando la piel por nuestros conciudadanos.

La presidenta Isabel Díaz Ayuso, siguiendo la estela de su líder Donald Trump, nos sorprendía el otro día en Twitter proclamando una serie de datos del ámbito sanitario de la Comunidad de Madrid. Horas después acompañaba y se crecía en las falsedades Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz del Grupo Parlamentario Popular, en una entrevista-monólogo que pasará a la historia de las fake news de esta pandemia.

No es cierto que el presupuesto sanitario en 2020 haya sido de 8.200 millones de euros. En primer lugar, el gobierno regional todavía en marzo no había presentado presupuestos para el año 2020. El último presupuesto vigente era el del año 2019, con una cifra inicial de 8.100 millones de euros, que significaban 60 millones de euros menos de lo liquidado en 2017.

No es cierto que esos supuestos 8.200 millones de 2020 fueran un 14% superior al año 2010. La realidad es que, entre los años 2009 y 2014, el gasto sanitario liquidado de la Comunidad de Madrid pasó de 7.983 a 6.944 millones de euros, una reducción de 1.038 millones de euros, un recorte en euros corrientes del 13 por ciento, pero si se tiene en cuenta la variación de los precios, la reducción en términos reales llega al 21 por ciento en el período. Además, no podemos olvidar que los recortes se centraron en personal.

Estos recortes se frenaron con los procesos electorales de 2015. Y empieza una tibia expansión con el crecimiento económico. En 2019 se iguala el gasto sanitario de 2009 pero con 333.000 usuarios más y 3.300 profesionales sanitarios y 2.100 camas menos de las que tenía que haber. Tampoco se ha recuperado la inversión en reposición de infraestructuras y en investigación.

No es cierto que haya 82.140 trabajadores en la sanidad madrileña. Según las Memorias del SERMAS, al finalizar el año 2009 había 75.490 profesionales, esta cifra se vio reducida hasta los 70.171 profesionales en 2016. En los presupuestos del año 2019 se preveía alcanzar los 75.505 trabajadores. Por tanto diez años después se recupera la plantilla, pero con 333.000 tarjetas sanitarias más, quedando en 6.633.000 tarjetas al finalizar 2019.

No es cierto que la Comunidad de Madrid cuente con 14.000 camas hospitalarias públicas en funcionamiento. Según las Memorias del SERMAS, al finalizar el año 2009 había 12.731 camas funcionales; en 2014 la cifra bajó hasta las 12.344, una reducción de 387 camas, el 3 por ciento. Y pese a la recuperación presupuestaria apuntada, al finalizar 2019 el número de camas funcionales sería de 12.565. Es decir, a disposición de ser utilizadas.

No es cierto que Madrid tenga un gasto por habitante 8,5 por ciento superior a la media de España. Según Ministerio de Hacienda y Función Pública, en el año 2017 el gasto sanitario de la Comunidad de Madrid en proporción al PIB regional es el más bajo del Estado. Madrid se sitúa en un insuficiente 3,7 por ciento del PIB, la penúltima comunidad.

En medio de este desbarajuste sanitario, la gestión de la derecha en estos años en la región ha dejado al descubierto gravísimas carencias. Hace más de tres lustros que desde CCOO de Madrid exigimos más residencias públicas, simplemente analizando los datos demográficos de la región y el cariz privatizador de la derecha madrileña. A pesar de la opacidad que se ha practicado desde la Consejería en la última década, se puede constatar en informes como el del Defensor del Pueblo de 2018 que en la región hay más de 51.000 plazas disponibles en residencias y apenas 8.000 son públicas de gestión directa. Prácticamente todo el incremento de plazas de los últimos tres lustros ha sido en el sector privado o en fórmulas de edificios públicos con gestión privatizada o plazas limitadas subvencionadas o concertadas en el sector privado.

En 2017 muchos ancianos tuvieron que ser trasladados de residencias a pesar de pagar alrededor de 3.000 euros (unos 800 a través de cheques sociales) porque dejaron de ser negocio “concertado” para ser completamente “privado”. Además, con esto se alentaba la exclusión. Sin plazas públicas, muchos ancianos se han tenido que quedar en la soledad de sus casas, tantas veces sin las condiciones adecuadas.

Ahora, en este momento tan crítico da la cara toda la vergüenza. Las residencias de la Comunidad de Madrid han sido un foco de contagio. Como ejemplo, la residencia Monte Hermoso con 20 muertes y 75 contagios. La Fiscalía de Madrid ha abierto una investigación tras una denuncia del Defensor del Paciente, un centro privado con plazas concertadas.

Es impactante ver a Madrid recibiendo ayuda humanitaria, era inimaginable ver hospitales de campaña y a Médicos sin Fronteras actuar en la capital. Desde CCOO con absoluta lealtad a las instituciones y al mando único, seguimos denunciando bulos y situaciones extremas. Son necesarios equipos de protección individual, para sanitarios y para quienes realizan labores esenciales. El Gobierno de la Comunidad de Madrid tiene muchas competencias, pero está absolutamente superado. El Estado debería tomar muchas cartas en el asunto de nuestra región.

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

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