El relaciones públicas de una discoteca del centro de Madrid que fue detenido el sábado por supuestamente agredir sexualmente a una clienta europea de 21 años ha quedado en libertad después de que la joven no interpusiera finalmente denuncia.
Así lo ha indicado a Europa Press uno de los portavoces jurídicos del establecimiento y lo han confirmado fuentes policiales. El empleado, de 57 años, ha negado tajantemente los hechos.
Fue una amiga de la supuesta víctima, una joven de la misma edad y residente en Madrid, quien acudió la madrugada del día 14 a dependencias de la Comisaría Integral del Distrito Centro Norte de la Policía Municipal a denunciar unos hechos.
Según su relato, como trasladó ayer a Europa Press un portavoz del Cuerpo Local, ambas estaban de fiesta cuando un relaciones públicas les ofreció entrar a discoteca para tomar unos chupitos de forma gratuita. Las chicas accedieron y empezaron a entablar conversación con este hombre, con el que se hicieron algunas fotos.
Pero según el testimonio de esta joven, ese individuo comenzó a sobrepasarse con ellas y, en un momento dado, le introdujo sin su consentimiento los dedos en su vagina a su amiga. Luego, se habrían marchado llorando del local.
La acompañante acudió a comisaría de la Policía Municipal a las 6:10 horas. Los agentes le escucharon y pidieron que cómo contactara con su amiga. Además le enviaron un ambulancia del Samur-Protección Civil a atenderla. Los sanitarios la trasladaron a la Fundación Jiménez Díaz, donde le aplicaron el protocolo especial para víctimas de violencia sexual, publicó ayer el diario 'ABC'.
Con este relato y la fotografía del supuesto agresor en sus móviles, hasta la discoteca llegaron varios policías municipales. Hallaron el local cerrado pero los empleados limpiando y recogiendo en su interior. El encargado les confirmó que el sospechoso trabajaba allí.
Entonces, le contactó por teléfono para que regresara al establecimiento, ya que vive cerca. Al llegar y leerle los derechos, fue arrestado por un delito de agresión sexual. Luego fue dirigido a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional de Madrid, competente en esta tipo de casos.
Allí, tras pasar por el hospital, compareció la presunta víctima, que relató a los agentes que ese hombre tocó la vagina por encima de la ropa, y no por dentro, como había afirmado horas antes su amiga. Finalmente, no quiso interponer denuncia "por no perjudicar a la familia", han indicado hoy a Europa Press fuentes policiales.
Al acusado se le tomó declaración en la UFAM, donde permaneció hasta las 17 horas del sábado, cuando salió en libertad al no interponerse la denuncia. El abogado de la sala recalca que en las grabaciones de las imágenes de seguridad "no se aprecia delito alguno y se ve cómo las chicas salen tranquilamente de la sala sobre las 5 de la madrugada, después de que las retiraran de la zona vip, a la que entraron sin consentimiento".