Hace unas semanas, la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, y el concejal de distrito de Latina, Alberto Serrano, visitaron el nuevo mirador en recuerdo a las víctimas de la droga con el que contará el barrio de Los Cármenes. Con un presupuesto de 900.000 euros, el “monumento” se integrará en un circuito cardiosaludable dentro del Polideportivo Gallur, ubicado en el parque de la Cuña Verde, que estará listo a finales de 2022.
“Creemos que el monumento no viene a cuento”
La nueva obra no ha sido recibida por los vecinos con agrado: “creemos que el monumento es algo que no viene a cuento”, denuncian desde la Asociación Vecinal La Fraternidad de los Cármenes. En un distrito como Latina, en el que la droga no es cosa del pasado, la vecindad no encuentra coherente la decisión de levantar este mirador e invertir casi un millón de euros en él: “Pensamos que ese dinero tendría que derivarse a ayudas para intentar sacar de la droga a esa gente”.
A esta “incoherente” acción se une el desmantelamiento de servicios públicos que sufre el distrito. Según indica el periódico El Mundo en uno de sus artículos, en Latina hay 87,7 servicios por cada 50.000 habitantes, esto incluye bibliotecas, centros de salud, centro educativos, transporte o zonas verdes. El distrito madrileño ocupa el número siete de 21 en el ránking, solo Tetuán, Carabanchel, Retiro, Salamanca, Ciudad Lineal y Arganzuela tienen menos servicios a repartir entre sus habitantes que Latina.
Ambas razones han resultado “más que suficientes” para que los vecinos del barrio de Los Cármenes hayan mostrado su indignación por el nuevo mirador en homenaje a las víctimas de la droga. “Vemos un poco absurdo que hagan este monumento”, señala la asociación vecinal. Las redes sociales fueron testigo del enfado colectivo de los vecinos, “es paradójico que puedas asomarte por el mirador y ver a la gente drogándose en el parque que hay debajo”. Comentarios como este plagaron Twitter, a los que se unieron las críticas por la estética del monumento.
No solo fueron los vecinos los que dejaron ver su opinión al respecto en redes sociales, la oposición del gobierno municipal también mostró su asombro por el proyecto. La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, Rita Maestre, denunció “esto es lo que pasa cuando se gobierna sin contar con las vecinas y vecinos”. En la misma línea, la Agrupación socialista de Madrid ciudad, comparó el nuevo mirador con “cuando compras por internet sin leer los comentarios”. Nadie parece celebrar el nuevo circuito cardiosaludable en el que se integrará este monumento, “el mirador no acabará con el problema de la droga en Latina”.
La droga, persistente en Latina
El tráfico y el consumo de drogas en el barrio de Los Cármenes son habituales. Los vecinos han denunciado en numerosas ocasiones la situación, concretamente la que se vive día a día en la zona del parque Cuña Verde, donde se integra el nuevo mirador. El barrio reclama más presencia policial para evitar el “continuo trapicheo y venta de drogas”, pero la Policía no hace nada. No es nada nuevo, Latina lleva enfrentándose a esta problemática años, pero parece que después de un tiempo más calmado, el tráfico de drogas se ha intensificado.

La calle Cullera es el punto de encuentro para traficantes y drogodependientes. “Supuestamente van a poner unas cámaras para controlar esa zona porque es uno de los puntos más negros que tenemos”, indican desde la asociación vecinal. El Ayuntamiento de Madrid asegura que “actúa socialmente en la zona” a través del Instituto de las Adicciones de Madrid Salud y del Servicio de Atención en Proximidad de Caño Roto. Sin embargo, los vecinos de Latina no creen que esto sea suficiente si no se acompaña de un trabajo activo de la Policía.
El equipo de Atención en Proximidad actúa con las personas que sufren adicciones desde su local, en una atención en reducción de daños. Brindan desayunos, curas de urgencia y apoyo en temas de aseo y ropa, además de llevar a cabo seguimientos para informarles acerca de los recursos para las personas en situación de calle y de las posibilidades de comenzar tratamiento en los dispositivos especializados, ofreciéndoles acompañamiento por parte del equipo. Además, Samur Social mantiene una coordinación cercana con CEDIA y el albergue de San Martín de Porres, para ofrecer alojamiento a personas en situación de calle.
“Si quieren recordarlas que ayuden a otras personas que están ahora en la droga”
La vecindad de Latina aplaude estas acciones, pero consideran que “no es el momento” de invertir 900.000 euros en el recuerdo de los que se fueron por la droga, “si quieren recordarlas que ayuden a otras personas que están ahora en esa situación, que hagan algo útil como un centro para drogodependientes para homenajearles”, señala la asociación del barrio. Los vecinos no ven “lógico” que si en su día “no se hizo nada por las víctimas” hagan ahora un monumento para recordarles. “Todos pensamos lo mismo, sí, murió mucha gente por la droga, sobre todo hace años cuando fue el boom en Caño Roto, pero estas personas ya no están, hay que recordarlas, pero hay otras prioridades”, cuenta una portavoz vecinal.
“De vez en cuando hacen una detención, hacen una redada, pero a los cinco días vuelve a ser lo mismo”, explican los vecinos, “aquí la mayoría opina que si se legalizara la droga se acabaría el problema, no habría lucro con ella y el que realmente la necesite la podría conseguir de forma que el Estado se hiciera cargo, habría menos delincuencia y habría menos de todo”, añaden. Es tal el negocio que recorre las calles del distrito que los vecinos preferirían una venta legal y segura que “el trapicheo” constante.
Priorizar la mejora de los servicios públicos
Las obras recorren Madrid de norte a sur. Esto tiene como resultado que muchos servicios públicos no se estén prestando o tengan grandes carencias. El distrito de Latina no es una excepción. Los vecinos del barrio de Los Cármenes no tienen biblioteca, ni un servicio sanitario consistente. “Nuestro centro de salud no está cerrado como en otros barrios, pero cada vez hay menos médicos”, cuentan desde la asociación. “Están saturando al personal porque no pueden atender a toda la gente que tienen en este centro, en cualquier momento se dan de baja por estrés”, añaden.
Los vecinos solo se tienen a ellos mismos, “nosotros desde la asociación estamos promoviendo actividades para niños y gente joven, intentando integrarlos en la cultura porque no hay ningún sitio para ellos”, indican. “Si no nos movemos nosotros esta juventud se va a perder”, la vecindad de Los Cármenes teme que las nuevas generaciones caigan en la droga y la delincuencia por no tener dónde desarrollar sus actividades de ocio.
Dos de las instalaciones deportivas básicas de Latina se encuentran en obras, el IDB Eustasio Casallo, con presupuesto de 384.000 euros y el IDB Concejal Gabriel Fernández, con presupuesto de 394.000 euros. También en tres colegios, el CEIP Jovellanos, el CPEE Fray Pedro Ponce de León y el CEIP Manuel Bartolomé Cossío I, se están ejecutando obras de acondicionamiento, con un presupuesto de 361.000 euros para todos, repartidos en base a las necesidades de cada uno de ellos.
También se están realizando diversas mejoras en edificios municipales como el Centro de Servicios Sociales Los Yébenes, el Centro Sociocultural Almirante Churruca, el Centro Sociocultural Rosario de Acuña y en las instalaciones del Auditorio Parque Aluche. Algo menos de 500.000 euros se han destinado a mejorar estos edificios públicos. A todas estas obras que ya han comenzado, se suma la construcción de la futura Escuela Municipal de Música y Danza de Latina, que próximamente dará comienzo y tendrá sede en el barrio de Los Cármenes. Con un presupuesto de 5,2 millones de euros, la escuela estará terminada a lo largo de 2023.
Sí, el Ayuntamiento de Madrid invierte en mejorar Latina, pero los vecinos creen que los 900.000 euros invertidos en el nuevo circuito cardiosaludable y mirador podrían haberse destinado a otras carencias reales del distrito y a priorizar sus servicios públicos.