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Jesús Valbuena posa con su libro 'Más se perdió en Filipinas: La épica resistencia de los héroes de Baler'
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Jesús Valbuena posa con su libro 'Más se perdió en Filipinas: La épica resistencia de los héroes de Baler' (Foto: Chema Barroso)

Jesús Valbuena: "Los españoles tenemos una relación extraña con nuestra Historia"

domingo 12 de junio de 2022, 19:28h

Aunque muchos lo han olvidado y a otros tantos nadie se lo ha enseñado, en el ocaso del siglo XIX y del imperio español, un destacamento español resistió un asedio histórico en una iglesia de Baler, en la isla de Luzón, Filipinas. De los 55 hombres del grupo original, en su mayor parte formado por hombres que no pudieron pagar lo necesario para librarse del servicio militar, solo volvieron 33 tras resistir encerrados en aquella iglesia durante 337 días desde el 30 de junio de 1898. Uno de ellos fue Jesús García Quijano, bisabuelo de Jesús Valbuena que acaba de publicar Más se perdió en Filipinas: La épica resistencia de los héroes de Baler. Hambre, miseria, enfermedades, miedo, locura, desesperación... A todo ello tuvieron que hacer frente además de combatir al enemigo apostado en los alrededores. Lo consiguieron por su sentido del honor, por su capacidad de sacrificio y por su resistencia. dos meses después de su encierro, la guerra terminó tras la entrega, por parte de España, del archipiélago a EEUU pero los últimos de Baler no se enteraron y resistieron. Ni siquiera cuando en más de una ocasión trataron de informarles sobre ello para que depusieran las armas dieron crédito a lo que recibieron como un burdo engaño del enemigo para lograr su rendición. Y el enemigo, una vez acabado el asedio, le recibió honores. No merecían menos. Se habían ganado la admiración del mundo entero.

Este ensayo aborda la historia de los últimos de Filipinas, entre los que se encuentra su bisabuelo. ¿Qué encontrará el lector en este libro que no haya leído antes sobre este asedio?

Yo me propuse tres objetivos. Primero, incluir la mirada de los filipinos sobre esta historia, que no se conocía, y quería contar por qué en Baler esta historia estuvo tapada durante un siglo, cómo se vivía el asedio desde la trinchera de los tagalos, qué contaron los insurrectos a sus descendientes... En segundo lugar, el libro refleja la historia oficial del libro de notas del teniente Martín Cerezo pero quise buscar testigos y voces alternativas a la de Cerezo para ofrecer una mirada más poliédrica de los hechos. El tercer objetivo ha sido dejar a un lado la opinión personal del autor porque es una historia que se ha utilizado ideológicamente desde antes incluso de acabar el asedio. Estando allí encerrados, en la prensa se les utilizaba como arma arrojadiza contra el ministro de Ultramar. No he querido caer en la tentación de hacer un reportaje de opinión.

Jesús Valbuena, en un momento de la entrevista

¿Cree que no se le ha dado la importancia suficiente a este hecho histórico o que no se les ha mantenido en la memoria? ¿Si preguntásemos en la calle quiénes son los últimos de Filipinas, es probable que pocos sepan qué responder?

Seguro que la mayoría no lo sabe. No hay ningún precedente que se conozca de un destacamento de cualquier país que luche contra dos bandos enemigos, en este caso norteamericanos e insurrectos (filipinos independentistas), y al que los enemigos de este destacamento reconozcan como héroes, les rindan pleitesía y les den los honores. Eso no se conoce en la historia universal moderna, pero pues puedes inferir que en otros países esto sería un hecho súper conocido. En mi opinión esto obedece a dos razones. La primera es la ideología, que hace que unos se apropien de la Historia para tirársela a la cabeza a los otros. Entonces la Historia queda relegada a un plano inferior al de la política y a la ideología y ese es un mal muy presente de nuestros días pero ha estado presente en el caso de los héroes de Baler desde antes de que salieran del asedio. Y lo segundo es porque creo que los españoles tenemos una relación extraña con nuestra Historia.

¿Cómo es la relación que los españoles mantenemos con la Historia?

Me sorprende, por ejemplo, que sea tan desconocida la figura de Juan Sebastián Elcano como la persona que decidió dar la vuelta al mundo por primera vez de manera consciente y que el relato de Portugal se haya impuesto siendo completamente falso. La primera circunnavegación tuvo lugar a pesar de Portugal, que persiguió hasta el último día la expedición de Magallanes, que se había nacionalizado español y que no pretendía dar la vuelta al mundo, sino llegar a las Molucas por una ruta alternativa a la de los portugueses. Fue allí donde Juan Sebastián Elcano y la tripulación deciden dar la vuelta al mundo viniéndose por el Índico y jugándose la vida. Sin embargo, hoy el relato es que Magallanes emprendió la primera vuelta al mundo, un relato acuñado y promovido por Portugal y España se ha dejado hacer.

En este año que se cumple el 500 aniversario de esa fiesta increíble que dibujó el mapa del mundo por primera vez. No se conocía cómo era el Pacífico, solo nos años atrás se había dibujado el mapa del mundo con el descubrimiento de América. Luego España dibujó dos veces el mapa del mundo en 50 años, no se puede entender la Historia universal sin entender la Historia de España. Sin embargo, en 2022 estamos a vueltas con nuestra Historia en clave ideológica y de forma superficial y chapucera, cosa que me sorprende y me entristece y que achaco a la ignorancia.

María Cano, directora de Madridiario, y Jesús Valbuena, autor del libro¿Qué repercusión ha logrado con la publicación del libro? ¿Ha contactado con usted alguien que no esperaba?

De la Real Academia de la Historia tengo una carta muy bonita. Un nieto del comandante de Las Morenas ha dicho que hay que llevarlo a la Academia de la Historia. Los contactos personales que tengo en el ejército me han sorprendido y también la reacción de los medios. He estado en medios de comunicación de distinta ideología y creo que ha llamado la atención de toda la profesión periodística. Y la demanda de información a través de Internet ha sido muy elevada. Me han invitado a un montón de charlas on line. Existe inquietud por conocer la historia de España. Lo que me ha gustado más, además de escribir un libro, ha sido la reacción de la gente que lo ha leído y que sientan la historia como suya.

Aunque no es comparable porque los tiempos han cambiado, con lo que te has empapado de esa historia, ¿crees que si se viviera una situación similar en este siglo, habría un batallón de españoles que resistiría pese a todo? o ¿hemos perdido ese honor, capacidad de sacrificio, resistencia y generosidad?

No soy quién para hacer historia de ficción y aventurar lo que hubiera pasado, lo que sí es cierto es que esta gente tenía un sentido del honor, de la responsabilidad, del cumplimiento de la jerarquía y una capacidad de resistencia a la adversidad, del sufrimiento y del apego a la vida. Es increíble. Fue gente hecha de otra pasta.

Cuando Gregorio Catalán Valero tenía 19 años y la epidemia estaba muy desatada ya cn varios muertos entre los asediados, le pide al mando que le deje salir a incendiar la choza desde la que les están disparando. Sale por una pequeña gatera y, jugándose la vida, incendia varias chozas alrededor. Y eso hace que luego, en diciembre, cuando la epidemia de beriberi estaba completamente desatada e iban a morir todos (porque ya habían enterrado a 15 compañeros en 300 metros cuadrados), se presenten algunos voluntarios para para incendiar el pueblo entero. Entre ellos vuelve a ofrecerse Catalán Valero, que les había mostrado el camino. Y eso que yo lo llamo la última conquista del Imperio español, que tuvo lugar cuatro días después de que en París se firmara un tratado de paz con Estados Unidos, y que frenó aquella epidemia del beriberi al poder abrir las puertas y traer alimentos frescos de los edificios cercanos. Esa capacidad de jugarte la vida de esa manera brutal, a veces es heroica.

En Baler hubo seis desertores entre los 54 militares. Dos desertan justo antes de empezar el asedio, se pasan a la trinchera enemiga y luchan con ahínco para no dejar testigos en del destacamento, porque se están jugando la pena de muerte. Luego hay un tercer desertor en el mes de agosto y otros tres en el mes de abril, sorprendidos tratando de escapar. Están presos tres meses y luego dos son fusilados en el último día, porque el tercero ha conseguido escapar y es el que ha dado a los filipinos la clave de cómo se puede acabar con el asedio, que es a través del patio impidiendo la entrada al pozo. Y están a punto de conseguir hacerse con la iglesia.

A la vez que hubo comportamientos increíblemente heroicos. Se juntó lo peor y lo mejor del ser humano. En una situación como aquella, ¿hubiéramos desertado tú y yo o hubiéramos actuado como héroes y nos hubiéramos jugado la vida cuando ya todo estaba perdido y todos sabían que iban a morir? En cualquier caso, lo que está claro que hoy en día no parecen muy presentes esos valores de dignidad en la derrota, la humildad en la victoria y ese código de honor de reconocer al otro con valentía y fuerza.

Su familia y su entorno, ¿han colaborado en el proyecto?

De hecho la familia fue el origen de mi pasión por Filipinas. En el pueblo donde está enterrado el bisabuelo es Viduerna de la Peña, en Palencia. Cuando era niño, su tumba era prácticamente anónima y desconocida en toda la zona y también para la familia. No se había hecho Justicia. ¿Cómo podía un héroe de España ser completamente anónimo? Y eso fue lo que me movilizó desde muy joven a ir a Madrid para descubrir más sobre este episodio.

Fui a Baler por primera vez en 1994. Unos años más tarde, en 1998 la familia organizó un homenaje y presionó al Ayuntamiento para ponerle una placa en la casa en la que vivió mi bisabuelo. En 2004, aprovechando que en Filipinas se había declarado el Día Oficial de Amistad con España, les invitamos a venir a Viduerna de la Peña e hicimos un segundo homenaje donde se descubrió un pequeño monumento en la Plaza de la Concordia dedicada al cabo Jesús. Los pueblos fueron hermanados.

Al año siguiente, en 2005, la provincia de Palencia se hermanó con la provincia de Aurora, cuyo capital es Baler. Se hizo una descarga de fusilería por parte del Ejército y ahora la plaza se llama Jesús García Quijano. Pero hay que seguir trabajando porque en varios pueblos de origen de algunos de estos héroes siguen siendo completamente desconocidos y en otros, incluso, se le retiró la calle a alguno de ellos recientemente.


¿Qué será lo siguiente?
Quiero publicarlo en inglés en Filipinas y estamos barajando opciones.

Firma del libro Más se perdió en Filipinas: La épica resistencia de los héroes de Baler
Domingo, 12 de junio.
En la Feria del Libro, caseta 173.
De 19.00 a 20.30.

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