La Academia de las Artes Escénicas de España, en su programa de recuperar la memoria de grandes nombres del espectáculo, ha organizado un homenaje al director teatral José Tamayo, fallecido el año 2003. Como no podía ser menos, el escenario ha sido el teatro Bellas Artes, que Tamayo fundó en el año 1961 y en el que estuvo trabajando hasta un año antes de su muerte.
Han abierto el homenaje Jesús Cimarro, empresario desde 2005 de este teatro, y César Oliva, vicepresidente de la Academia. Para glosar la figura de uno de los directores más importantes del Siglo XX se ha convocado a varias de las personas que trabajaron a sus órdenes, quienes han desgranado sus recuerdos, moderados por el colaborador de Madridiario y Cronista de la Villa, Antonio Castro. Los actores Antonio Medina y Sonsoles Benedicto, estuvieron el reparto que inauguró el teatro Bellas Artes con Divinas palabras. Por su parte, Antonio Amengual, director de escena y empresario de zarzuela, ha recordado cómo, siendo un niño, comenzó a trabajar en la Compañía Lope de Vega, en la que permaneció hasta la década de los 70 del pasado siglo.
El actor Pedro Mari Sánchez conoció a Tamayo en 1965 porque, con diez años, debutó en su teatro, aunque dirigido por José Luis Alonso. Más tarde, Tamayo lo contrataría para montajes como Un tranvía llamado deseo, Divinas palabras, Calígula y El gran teatro del Mundo.

El tenor Enrique R. Del Portal ha recordado cómo su padre, también cantante, perteneció a la Compañía Lírica Nacional, que dirigió Tamayo. Años después, él mismo participaría en la Antología de la Zarzuela y en Los miserables.
Celsa Tamayo, sobrina de don José, ha aportado el matiz familiar. Su padre, Ramón Tamayo, fue un colaborador imprescindible de José, condicionando toda la vida familiar. Como también Tamayo fue decisivo para el encuentro -y matrimonio- de Fernando Guillén y Gemma Cuervo. Así lo ha afirmado su hija Natalia.
César Oliva y Antonio Castro han glosado la obra y trayectoria de Tamayo, desde la fundación de la Compañía Lope de Vega, hasta la transformación del teatro Apolo, en Tirso de Molina.
Como homenaje a su gran labor para devolver a la zarzuela un lugar destacado en los escenarios españoles, Celsa Tamayo al piano y los cantantes María Rodríguez y Julio Morales, han interpretado varias romanzas de zarzuela.

El año 2020 se cumplió el centenario del nacimiento en Granada del señor Tamayo. Ninguna institución se interesó por celebrar la efeméride. Solo Madridiario y la revista de la Academia de las Artes Escénicas, recordó la fecha y la importancia del personaje. Y eso que don José había sido director del teatro de La Zarzuela y del Español. Pero su labor más importante estuvo en la empresa privada, logrando llevar sus compañías y montajes por todo el mundo. Gracias a su empeño se abrió el teatro Bellas Artes en el primitiva bolera del Círculo. Y recuperó el viejo teatro del Progreso, en la plaza Tirso de Molina, renombrándolo como Nuevo Apolo.
José Tamayo falleció en Madrid el 26 de marzo de 2003.