La desescalada y la ‘nueva normalidad’ trajeron consigo la apertura de locales de copas o discotecas que han tenido que reinventarse y han acogido a su clientela de nuevo tras la grave crisis en la que se encuentra el sector.
Los que no están tan contentos son los vecinos de la calle Julián Romea y aledaños. Llevan años luchando por acabar con el caos que se genera en la salida de la conocida discoteca ‘Cats’ y, aunque la pandemia les dio un respiro, el desorden ha vuelto.
Arturo Pita, portavoz de los vecinos de la zona, sita en Chamberí, denuncia a Madridiario el hartazgo de los habitantes de los edificios cercanos a la discoteca, cuya reapertura hace aproximadamente un mes ha hecho que la pesadilla regrese.
“Desde que abrió de nuevo este local se están produciendo aglomeraciones de jóvenes, sin mascarilla, bebiendo y orinando en la calle, colas para entrar en la discoteca y gente fumando sin distancia en los alrededores”, señala.
La discoteca, teóricamente, cierra a las 00:00, pero con su cierre, llegan los problemas en la calle. “El problema es que fuera se acumulan decenas de personas, bebiendo, fumando, sin distancia y muchos sin mascarilla. El sábado pasado hubo una pelea enfrente de la discoteca y había unas 50 personas alrededor”, lamenta.
Los orines, ruidos, el trasiego de personas y, sobre todo, las peleas es algo que tiene muy preocupados a los vecinos, que incluso han puesto reseñas en Google para intentar visibilizar el problema. “Esto ocurre jueves, viernes y sábados. Es increíble que todos estemos haciendo un esfuerzo para que desciendan los contagios y luego te encuentras escenas como las de esta discoteca”, indica.
Se han puesto en contacto tanto con el Ayuntamiento como con el dueño de la discoteca, sin éxito, lamentan, por ambas partes.
“El Ayuntamiento dice que lo notificaría a la Policía para que tomen medidas, pero vemos que la situación no cambia y con el dueño de la discoteca hemos hablado en alguna ocasión, pero va a lo suyo y solo mira por su negocio”, destaca. “El tema es muy grave y los vecinos estamos muy preocupados”, sentencia.
Fuentes municipales comentan a Madridiario que la Junta Municipal del Distrito de Chamberí es consciente de estas quejas, por lo que ya ha solicitó un informe a la Unidad Integral del Distrito de Chamberí de la Policía Municipal.
“Una vez recibido el informe, la Junta ha solicitado que intensifiquen la vigilancia en la zona y ha pedido a la Agencia de Actividades que informe de la situación de esos locales”, apuntan.
Una discoteca de pijerio de toda la vida, con nniñatos caprichosos e hijos de "papaito".
Lógicamente sus padres les dan esa "libertad" que ellos también piden cuanto el Gobierno central impone restricciones a los movimientos.
Que se eleve a pleno de la JM Chamberí, la declaración de "Zona de Protección Acustica y Ambiental". https://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/El-Ayuntamiento/Publicaciones/Listado-de-Publicaciones/Zonas-de-proteccion-acustica-y-ambiental-de-Madrid/?vgnextfmt=default&vgnextoid=5b34198f267cc410VgnVCM1000000b205a0aRCRD&vgnextchannel=f1aebadb6b997010VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD#
¿Quién educa a esos chavales Pep?, "la culpa es de los jóvenes", ¿de los jóvenes, de sus padres, o de ambos?, ¿que hacen esos chicos en plena pandemia deambulando por las calles?, ¿y la policía local donde está?, que no son huérfanos, que tienen padres y madres, ¿para que los han tenido si luego no se ocupan de ellos?, progenitores estresados y hasta arriba de trabajo y obligaciones que en cuanto pueden prefieren pasar de sus hijos para refugiarse detrás de la pantalla de sus teléfonos inteligentes. Es maravilloso el mundo en el que vivimos. Asuman sus responsabilidades, reaccionen, que luego será tarde.