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Es el momento del sector público

jueves 23 de julio de 2020, 07:26h

Son más de 1.300.000 trabajadores los afectados por el cierre total o parcial de sus empresas en los días de pandemia y confinamiento. El cierre total de establecimientos ha sido de 667.000, mientras que los cierres parciales han ascendido a 670.000. Sin duda, una situación excepcional en materia de mercado laboral, cuyos datos presentamos ayer en CCOO de Madrid con el informe “Los efectos de la crisis del Covid-19 en la población trabajadora madrileña”.

Las cifras que aporta el informe me llevan a concluir que la Comunidad de Madrid sigue necesitando un plan que rescate a las personas, que hay que cambiar las políticas y que el Gobierno regional debe actuar con diligencia.

Los acuerdos alcanzados entre el Gobierno de España, confederaciones sindicales de CCOO y UGT y las organizaciones empresariales han paliado el desastre en la Comunidad de Madrid, donde hemos contabilizado 566.000 personas acogidas a ERTE, de los que 400.000 ya se han incorporado plenamente a sus puestos. Además, más de 187.000 autónomos han recibido ayudas. Si no hubiera sido por las medidas estatales, más de un millón de personas padecerían en estos momentos el paro en nuestra región.

Sin duda, los ERTE han sido un dique de contención ante la pérdida de empleo, pero las empresas no pueden estar permanentemente actuando con ellos. Esto implica que en el primer trimestre de 2021 empiecen a desaparecer y entonces el sector privado no va a ser capaz de recuperar el volumen de empleo que tenía antes de la pandemia.

Efectivamente, el crecimiento del desempleo se ha detenido y el número de personas paradas ha descendido en 2.160, por lo que la cifra se sitúa en 417.199. Además, aunque el paro en las primeras semanas no se percibía desigual, en los últimos dos meses se está feminizando y aumenta la brecha de género.

Pero los datos también nos aportan una información muy relevante: el Gobierno regional no está reforzando los sectores sociosanitarios, incluso se están recortando necesidades. Es decir, en abril creció la afiliación de este sector en 7.000 personas y en mayo decreció en más de 4.000. No puede ser que se estén recortando necesidades de primer orden. No puede ser que de los 400 puestos de rastreadores anunciados, no se haya contratado ni a 40, cuando estamos viendo que en la región surgen brotes permanentes que habría que hacer seguimiento y controlar. Es imprescindible reforzar el sector sociosanitario porque como sobrevenga una segunda ola esta región no va a estar preparada.

Más allá del sector sociosanitario son muy preocupantes los sectores de educación, con 1.276 afiliados menos, así como los sectores privados de cultura, actividades artísticas y recreativas, construcción y, evidentemente, comercio y turismo. Solo estas dos últimas, suponen una tercera parte de todos los ERTE. ¿Qué implica todo esto?, ¿cuál es la solución? Sin duda es el momento del sector público. Es el momento de promover el empleo público. Es necesario empleo público en Sanidad, en Educación, en una administración de Justicia desbordada, en los servicios públicos como los de empleo, en los servicios sociales,etc.

La pasada semana, durante mi intervención en la comisión de reconstrucción de la Asamblea de Madrid, un diputado de la derecha hablaba de Francia. Pues bien, Macron, que acaba de verlas venir también en las elecciones municipales, ha aplazado su agenda liberal y ha lanzado un gigantesco plan de ayudas públicas para reactivar la economía. Y eso que, ya el 12 de marzo, proclamó que “lo que revela esta pandemia es que hay bienes y servicios que deben situarse fuera de las leyes de mercado”. La lástima es que en la Comunidad de Madrid los referentes del Gobierno no sean la moderación y el raciocinio, sino el fanatismo ultraliberal de derechas. La derecha madrileña aún tiene que estudiar y evolucionar para viajar al centro y posibilitar puntos de encuentro.

Madrid debe acometer la senda de lo público porque el Gobierno de España ya está transfiriendo dinero a las comunidades autónomas, y Madrid es la más beneficiada de todo el Estado (3.400 millones de euros).

En este escenario de ERTE y necesidad de lo público tengo que recordar las denuncias que desde CCOO de Madrid hemos realizado históricamente sobre las condiciones precarias que el Servicio Público de Empleo (SEPE) padecía. Con todas las deficiencias de éste organismo hay que felicitar el trabajo realizado. No podemos perder de vista que en marzo de 2019 resolvió 1.500 prestaciones, mientras que entre marzo y mayo de este año ha gestionado 560.000. El volumen de trabajo enorme y errores empresariales hacen que aún quedaran en junio 60.000 personas sin solucionar su situación. De cualquier forma CCOO se ha convertido en una oficina más de información y quien sufra algún problema puede seguir recurriendo al sindicato.

La Comunidad de Madrid no está a la altura de las circunstancias. Mientras el Estado ha invertido entre ERTE y autónomos 2.500 millones de euros, el Gobierno regional no ha aportado ni un euro, por lo que a estas alturas seguimos necesitando un plan de rescate para las personas afectadas. Años de políticas ultraliberales hacen que esta región sufra patologías previas sociales a la pandemia.

El panorama del empleo nos agrava la crisis social previa. Son 200.000 personas en paro sin ninguna prestación, centenares de miles en ERTE que han visto reducido su ajustado salario un 30% y con ello, en muchos casos, sus ingresos por debajo del umbral de pobreza y otras decenas de miles con la economía sumergida confinada o cerrada., Nuestra región requiere de un plan de rescate de las personas afectadas por la crisis generada por la Covid, porque no ha llegado el ingreso mínimo vital y no va a llegar a todo el que tiene que llegar hasta septiembre. Si esta Comunidad tiene capacidad para endeudarse y recaudar más fiscalmente no es de recibo que en pandemia no hayamos conseguido la pobreza cero.

Es tiempo de analizar la situación sin anteojeras dogmáticas y cambiar lo que no funciona. La única apuesta del Gobierno regional no puede ser volver a lo de siempre, a promover una ley del suelo cuyo único objetivo es el pelotazo, el beneficio para unos pocos pero sin impacto en el empleo de calidad.

Jaime Cedrún
Secretario general de CCOO de Madrid

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

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