Los embalses que alimentan de agua a la Comunidad de Madrid llegan a julio bien repletos. Con un 90,9 por ciento de su capacidad total, los trece embalses gestionados por Canal de Isabel II almacenan 857,7 hectómetros cúbicos, una cifra que supera con creces la media histórica para estas fechas y también el nivel registrado hace un año. A pesar de que junio ha sido más seco de lo habitual, con un 42,2% menos de lluvia y aportaciones de agua significativamente menores, el balance anual sigue siendo positivo gracias a un invierno y primavera generosos en precipitaciones.
Aunque el estiaje ha empezado y el volumen de agua ha bajado desde el pico máximo alcanzado en mayo, la situación hidrológica de la región es óptima y el suministro está asegurado para los próximos meses. No obstante, Canal de Isabel II lanza un mensaje claro: la prudencia es clave. Con el verano y sus temperaturas elevadas, que en junio alcanzaron una media de 27,3 grados, 5 más que la media histórica, el consumo de agua se dispara, y ese mismo mes fue el de mayor gasto del año hasta ahora, con 50 hectómetros cúbicos consumidos, un 1,4 por ciento más que en junio del año pasado.
En el acumulado del primer semestre, sin embargo, los madrileños han logrado reducir su consumo en un 4,1 por ciento respecto a 2024, algo para celebrar en una época de estrés hídrico global. Para seguir en esta línea, Canal de Isabel II ha relanzado su campaña Tú puedes llover, que invita a la ciudadanía a ahorrar agua con acciones tan sencillas como regar a primera hora del día o cuidar el agua de las piscinas para evitar renovarlas constantemente.
Más allá de la responsabilidad individual, la empresa pública recuerda que también trabaja en la gestión eficiente: desde la reutilización del agua, la mejora de las infraestructuras hasta la detección activa de fugas. Gracias a estas iniciativas, remarca que el consumo de agua per cápita en Madrid ha bajado más de un 30 por ciento desde la última gran sequía en 2005.
Así que, aunque la región goza de buena salud hídrica, la invitación a cuidar cada gota sigue siendo fundamental para mantener esta situación y disfrutar de un verano fresco y sostenible. Porque, a falta de lluvias, la lluvia más importante es la que podemos generar con nuestro propio esfuerzo.