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Así ha extremado Madrid sus medidas de limpieza y desinfección
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(Foto: Chema Barroiso)

Así ha extremado Madrid sus medidas de limpieza y desinfección

martes 24 de marzo de 2020, 07:45h

La fácil y rápida propagación del coronavirus ha provocado que las medidas de prevención y protección deban extremarse y, entre ellas, una de las principales es la limpieza y desinfección de las zonas comunes urbanas y residenciales. A estas, además, se suma la higienización de hospitales, centros de salud y edificios con lugares comunes en los que se sabe que ha habido casos positivos de coronavirus, como ha sido el caso de las residencias.

En estos casos, han sido efectivos de Bomberos o de la Unidad Militar de Emergencias (UME) los que se han encargado de llevar a cabo esta tarea. Para realizarla, el personal se ha provisto de equipos de protección de Defensa Nuclear, Radiológica, Biológica y Química (NRBQ) y vehículos de desinfección, utilizados en otras ocasiones para emergencias químicas. El procedimiento consiste en nebulizar agua con elementos químicos desinfectantes que, gracias a la presión que ejercen las máquinas que la expulsan, permite que el líquido desinfectante una mayor parte de rincones.

Sin embargo, la limpieza se ha extendido y aumentado en todas las superficies susceptibles de poder infectar a alguien, algo para lo cual tanto el Ministerio de Sanidad como las administraciones regionales han creado protocolos y normativas de actuación. Entre ellos, destacan en especial los referidos a lugares públicos urbanos, al transporte público y a los mencionados centros residenciales, en los que se debe mantener una limpieza estricta para evitar que las autoridades deban desalojar el lugar y desinfectar por completo mediante la nebulización.

Limpieza de las calles

El coronavirus se ha cebado con la capital, siendo la ciudad en la que más personas infectadas se contabilizan a día de hoy. El gran número de habitantes y turistas que cada día deambulan las calles de Madrid ha favorecido que el coronavirus se haya propagado por todos los barrios y distritos. Como consecuencia, el Ayuntamiento que lidera José Luis Martínez-Almeida ha adoptado las medidas indicadas por las autoridades estatales y ha procedido a llevar a cabo un protocolo de limpieza y desinfección urbana.

Iniciado ya el periodo de aislamiento de los madrileños, el Consistorio municipal anunció que priorizaría la limpieza en las zonas de la ciudad donde permanece la actividad: hospitales, farmacias, tiendas de alimentación, mercados, quioscos, estancos y gasolineras. Así, tal y como indican desde el Ayuntamiento de Madrid, se ha reforzado al máximo el servicio de limpieza con agua (baldeos y pistolas de alta presión) en las calles y se ha incorporado por primera vez con carácter general desinfectante hipoclorito sódico, compuesto con efecto viricida.

El Área de Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Borja Carabante, ha reestructurado los servicios de limpieza, reduciendo los barridos manuales -salvo en aquellos lugares donde sea preciso- para dar prioridad a aquellos servicios que se realizan con agua (baldeos y eliminación de manchas y olores con pistola de alta presión).

La totalidad de las 182 máquinas de que disponen actualmente los servicios de limpieza municipal, 57 equipos de alta presión y 125 baldeadoras se han unido a este operativo en las últimas semanas, algo que implica además la realización de más de 220 servicios de baldeo diario y más de 100 de lavado con agua a alta presión, a la que en todos los casos se ha añadido hipoclorito sódico.

Tal y como indica el documento distribuido por el Ministerio de Sanidad sobre limpieza de las zonas urbanas, en caso de precisar la realización de desinfección de superficies de bancos, farolas o cualquier otro elemento municipal en la vía pública también pueden utilizarse los desinfectantes autorizados de actividad viricida.

Recogida de basuras

El Ayuntamiento de Madrid ha informado de que el reciclaje debe realizarse de la misma manera durante el periodo de aislamiento tanto en los hogares donde residan personas en cuarentena como en aquellos sin afectados. En los domicilios donde no haya ni confirmaciones ni sospechas de infectados se deben separar los residuos con normalidad, atendiendo a la clasificación conocida por todos: envases (cubo amarillo), vidrios (verde), papel y cartón (azul), orgánico (marrón) y restos (naranja). Ante el uso masivo que se está haciendo de guantes y mascarillas, las autoridades municipales recuerdan que ambos deben ir siempre al cubo naranja.

En aquellas viviendas donde resida una persona infectada, el portador del coronavirus, que debe permanecer aislado, debe disponer dentro de la habitación una papelera de tapa y pedal donde depositar todos los residuos que genere sin separarlos por fracciones. Para retirar la bolsa adecuadamente es necesario cerrarla de forma correcta y que la persona cuidadora del enfermo la meta, sin abandonar la habitación pero cerca de la salida, en una segunda bolsa junto con el material desechable del cuidador: guantes, mascarillas, etc. Esa segunda bolsa se depositará con los residuos del hogar de la fracción resto y esta tercera bolsa se depositará exclusivamente en el contenedor de tapa naranja.

Asimismo, tal y como han indicado desde el Consistorio, hasta nuevo aviso queda suspendido el servicio gratuito de recogida a domicilio de muebles y enseres previo aviso a los servicios municipales, causa por la cual las autoridades municipales instan a los madrileños a que aquellas personas que quieran desprenderse de este tipo de elementos los retengan en sus casas unos días hasta que el servicio se reestablezca y no los abandonen en la calle.

Limpieza de transporte público

En el caso de la capital, el transporte público continúa prestando servicio a día de hoy aunque se han reducido las frecuencias. Debido a la concentración de personas que puede crearse en este tipo de vehículos, a pesar de las medidas restrictivas decretadas por el estado de alarma, la Comunidad de Madrid, el Consorcio Regional de Transportes y la Empresa Municipal de Transportes (EMT) han desarrollado nuevas medidas de higienización y limpieza en Metro de Madrid, autobuses urbanos e interurbanos, Renfe Cercanías y metros ligeros.

En el caso de Metro de Madrid, se ha comenzado a usar soluciones desinfectantes, prestando especial atención a todas las superficies con las que viajeros y trabajadores pueden entrar en contacto, en línea con las recomendaciones y protocolos emitidos por las autoridades sanitarias. En los trenes y estaciones se actúa tanto en los elementos que los viajeros tocan en sus viajes diarios (barras de sujeción, asientos y reposabrazos, mandos de accionamiento de puertas, entre otras superficies), como en las cabinas de conducción de los trenes y en otros recintos de trabajo de la red del suburbano.

Además, Metro de Madrid ha empezado a aplicar medidas extraordinarias adicionales para mitigar el riesgo de contagio para usuarios y trabajadores y reforzar su seguridad. Así, se ha puesto en marcha el sistema de apertura automática de puertas en todos los modelos de trenes en los que es posible (64 por ciento del total) para que los usuarios no tengan que tocar el dispositivo de apertura para acceder al tren. De la misma manera, en todas las estaciones de Metro se va a mantener siempre una puerta abierta para el acceso y otra para la salida, evitando también que los usuarios tengan que tocar las puertas para entrar o salir de las estaciones.

En el caso de los autobuses urbanos e interurbanos, el Gobierno regional ha adoptado nuevas medidas extraordinarias, como no permitir el pago en efectivo del billete en este tipo de transportes en toda la Comunidad de Madrid. Así, para poder acceder a los autobuses, los viajeros tienen que estar en posesión de un título de transporte válido para el trayecto que vayan a realizar, el cual se podrá adquirir mediante la posibilidad de pago electrónico (mediante tarjeta de débito o crédito).

Además, los viajeros que en estos días tienen que utilizar este medio de transporte por causas inaplazables o de fuerza mayor, deben acceder al vehículo por la puerta trasera en aquellos vehículos de la red cuyos conductores no dispongan de mampara de protección, tratando con ello de reducir al mínimo el contacto entre conductor y pasajeros.

Esta orden está en consonancia con las establecidas por el Ministerio de Transportes durante esta situación de alerta sanitaria para los autobuses de línea y que establece también que, en la medida de lo posible, los dispositivos para abrir y cerrar las puertas del autobús se accionen por el conductor, para evitar que sean pulsadas por el viajero. Asimismo, los transportistas de viajeros en autobús deben adoptar las medidas necesarias para procurar la "máxima separación posible" entre los viajeros, de tal manera que no podrán ocuparse más de un tercio de los asientos disponibles.

Centros residenciales

Tal y como se especifica en los protocolos, el acceso a las residencias –ya sean estas de menores, de ancianos o de personas discapacitadas, por ejemplo- debe estar restringido a las personas que trabajan en el mismo: servicios de mantenimiento, personal de cocina, cuidadores, personal de gestión, etc. Todos ellos han de ir convenientemente protegidos, de tal forma que a la entrada del centro, cada día, deberán ponerse una bata, mascarilla, guantes y calzas para los zapatos y lo mantendrán todo el tiempo que se encuentren en el centro. A la salida, serán depositados en un contenedor que será gestionado como residuo asimilable a urbano.

La propagación del virus y la concentración de personas que se encuentran en este tipo de centros es notable, motivo por el que se deben reforzar las pautas de conducta higiénica habitual, al tiempo que conviene extremar la limpieza de las manos y la higiene respiratoria. Así, la limpieza y desinfección general de estos centros se debe realizar con una mayor frecuencia, siendo la ventilación algo muy importante ya que una buena calidad del aire frena la capacidad de transmisión del virus.

Asimismo, se debe realizar una desinfección minuciosa de las superficies que se tocan con frecuencia (mesitas de noche, somieres, muebles del dormitorio, los pomos de las puertas, las superficies del baño y el inodoro, grifos, teclados, teléfonos, mandos a distancia, etc.) mediante material desechable y un desinfectante doméstico que contenga lejía, siempre preparado el mismo día que se va a utilizar.

Los espacios comunes (como salas de estar, gimnasios, bibliotecas, etc.) además de la oportuna aireación diaria, serán desinfectadas siguiendo las pautas habituales establecidas, poniendo el énfasis en los puntos más utilizados antes mencionados y con la misma dilución de lejía. De la misma forma, es objeto de especial consideración el comedor colectivo, cuya cubertería debe limpiarse en lavavajillas y con los detergentes usuales, mientras que el resto de mobiliario debe hacerse con bayetas desechables y un desinfectante doméstico que contenga lejía.

Los “puntos críticos” que requieren de especial atención en este tipo de centros, y en los que se debe realizar una exhaustiva limpieza, tal y como señalan los protocolos, son: mandos a distancia (control remoto de TV, y otros tipos de electrodomésticos); ascensores, que pueden ser utilizados en caso de necesidad y compartido con muy pocas personas cada vez; silletas de ruedas y muletas; dispensadores de agua fría; máquinas expendedoras de bebidas calientes, frías y alimentos; baños, cuñas, etc.

Limpieza y desinfección de las casas

Cuando convive con una persona contagiada de la COVID-19 es imprescindible realizar una limpieza exhaustiva diaria para evitar nuevos contagios. Se debe prestar especial atención a las superficies que haya podido tocar el infectado, así como tener especial cuidado con los residuos que el enfermo o contagiado produce.

Para la limpieza del hogar, en estos casos debe usarse una solución de agua con lejía, siendo las proporciones una parte de desinfectante por cada 49 de agua. Asimismo, se deben limpiar diariamente todas las superficies de contacto frecuente: pomos, mesas, interruptores, grifos, inodoros, teléfonos y teclados, entre otros utensilios, y lavar con asiduidad mantas, colchas u otro tipo de tejidos que sirvan para tapar muebles, sofás, etc.

La ropa de la persona enferma debe ser lavada de forma individual y con detergente habitual, siempre a una temperatura de entre 60º y 90º. En el caso de la vajilla y el menaje, estos deben lavarse con agua caliente y jabón, preferiblemente en un lavaplatos para alcanzar los 60º.

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