La Guardia Civil ha desmantelado un grupo criminal especializado en robos en viviendas mediante los métodos del bumping y el impresioning, técnicas que permiten abrir cerraduras sin dejar señales de fuerza. La operación, bautizada como Hábitat Foresta, se ha saldado con la detención de los tres integrantes de la banda, sospechosos de al menos diez robos cometidos en Madrid, Tres Cantos y Valladolid.
La investigación comenzó el pasado mes de febrero, tras una serie de robos en viviendas de Tres Cantos que presentaban un patrón común: las cerraduras no mostraban daños aparentes, lo que llevó a los agentes a sospechar de la existencia de un grupo organizado. La pesquisa permitió identificar a tres varones, de entre 35 y 42 años, que operaban con alta intensidad y movilidad, seleccionando bloques de pisos y accediendo a los portales con la técnica del resbalón.
Mientras uno de los miembros hacía funciones de vigilancia en la calle, los otros dos accedían a los pisos utilizando indistintamente bumping o impresioning, métodos que permiten abrir cerraduras sin romperlas. En apenas unos minutos, se apropiaban de objetos de pequeño tamaño pero alto valor: joyas, relojes, dinero en efectivo y artículos de marcas de lujo.
Aunque se han esclarecido por el momento diez robos, la Guardia Civil investiga la posible implicación del grupo en una treintena más ocurridos en los últimos dos años. La banda actuaba a un ritmo que la sitúa entre los considerados de "alta intensidad", llegando a cometer hasta tres robos en un solo día.
Durante los registros domiciliarios en San Sebastián de los Reyes y Ocaña (Toledo), los agentes recuperaron numerosas piezas robadas, entre ellas relojes y joyas, así como herramientas específicas utilizadas para los asaltos.
Tras ser puestos a disposición judicial, los tres detenidos, con antecedentes por delitos contra el patrimonio en el caso del líder, el juez ha decretado su ingreso en prisión provisional.