El padre Marcelino de Andrés, antiguo capellán del colegio Highlands School de El Encinar, ha comparecido este jueves ante el Juzgado de Instrucción número 7 de Madrid para responder por nuevas denuncias de presuntos abusos sexuales. Durante su declaración, que se ha limitado a responder únicamente a las preguntas de su defensa, el investigado ha mantenido su postura de inocencia, asegurando ante la jueza que no realizó acto alguno que supusiera "nada peligroso" para las alumnas.
La comparecencia, que apenas ha durado unos minutos, se produce tras la judicialización de dos nuevas denuncias, que se suman a las ya existentes en una causa que aglutina a unas siete víctimas. El sacerdote, que fue detenido inicialmente el 7 de marzo de 2025, se encuentra actualmente en libertad provisional con medidas cautelares que le prohíben acercarse tanto al centro educativo como a las menores afectadas.
Concentración en los juzgados y diligencias pendientes
A las puertas de la sede judicial, un grupo de padres de antiguos alumnos se ha concentrado esta mañana para arropar a las familias denunciantes. Entre proclamas de "pedimos que se haga justicia", los asistentes han mostrado su indignación por unos hechos que, según el sumario, habrían tenido lugar en "puntos ciegos" del colegio carentes de cámaras de seguridad.
El letrado Nacho Fuster, que representa a varias de las familias, ha señalado que el proceso judicial continúa avanzando con diligencias pendientes, incluyendo pruebas documentales, testificales y oficios remitidos tanto al colegio como a diversas entidades.
El relato de las menores, ratificado previamente ante la Policía Nacional y en sede judicial, describe situaciones en las que el investigado presuntamente las conducía a "sitios secretos" donde les introducía la mano por debajo de la ropa interior. Además, una de las niñas manifestó en su exploración judicial haber alertado a sus profesoras sobre tocamientos en sus "partes íntimas", afirmando que estas no le hicieron caso.
Este punto ha puesto el foco sobre el personal docente. Aunque el exdirector del centro declaró en septiembre no tener "ningún conocimiento" de los hechos, dos profesoras permanecen bajo investigación. Una de ellas ha llegado a afirmar que el caso responde a "una denuncia falsa", mientras que las víctimas sostienen que el personal conocía la situación y no intervino para frenarla.
La causa también recoge que una madre de alumnos ya había trasladado al entonces director su temor respecto al sacerdote, mencionando su pasado vinculado a Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo y figura central de múltiples escándalos por abusos en la congregación.
Por su parte, el centro educativo apartó al capellán de sus funciones tras conocerse las primeras denuncias, y el entonces responsable del colegio asumió ante los padres la responsabilidad por haber mantenido al sacerdote en su cargo pese a las sospechas.