El Gordo de la Lotería de Navidad pasó de largo por el Salón de Plenos del Palacio de Cibeles y tampoco dejó premio para los vecinos de Aluche que, desde la tribuna, aguardaban una respuesta definitiva sobre el futuro del centro de mayores y de día prometido para su barrio. Tras el pleno extraordinario de Presupuestos, el Ayuntamiento de Madrid celebró el pleno ordinario de diciembre, una sesión larga, cargada por momentos de tensión, en la que las expectativas vecinales volvieron a chocar con la mayoría absoluta del Partido Popular.
El asunto que más atención concitó entre el público fue el proyecto del futuro centro de mayores y centro de día previsto en el distrito de Latina, cuya ubicación invade parte del patio del colegio público Amadeo Vives, en la calle Camarena. Pese a la insistencia de las asociaciones vecinales y al rechazo de la oposición, el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida reiteró que no existe alternativa viable para instalar este equipamiento en otro lugar que no sea el patio del colegio. Según ha defendido el Ejecutivo municipal, la parcela inicialmente prevista en Camarena 277 "no coge" el centro de mayores y el centro de día, por lo que el proyecto debe desarrollarse en el solar que ocupa actualmente el patio escolar, situado en Camarena 10.
Desde la oposición, las críticas fueron contundentes. La concejala Ana Carolina Elías Espinoza ha denunciado que el Gobierno municipal pretende cubrir una necesidad social "pisoteando otros derechos". "Una ciudad que cuida no destruye derechos defendiendo los de otros", ha afirmado, acusando al Ejecutivo de improvisación y de castigar a niños y niñas por una planificación deficiente. "Si la normativa no lo reconoce, cámbienla, pero no castiguen a quienes están ahí", ha reclamado. Frente a ello, la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, ha reprochado a la izquierda su inacción ante la demanda histórica del distrito para la creación de ese centro de mayores: "Los únicos que hacemos equipamientos somos el Partido Popular", ha defendido.
A pesar de la posición conjunta de la oposición sobre el rechazo a que este centro de mayores se instale en el patio del colegio Amadeo Vives, la proposición fue finalmente rechazada con el voto en contra del PP, que volvió a hacer valer su mayoría absoluta.
¿Qué pasa con los vehículos sin etiqueta?
La movilidad y las restricciones ambientales también han estado en el foco del debate. Vox llevó a la sesión una proposición para elaborar un censo de madrileños que hubieran tenido que achatarrar su vehículo como consecuencia de las zonas de bajas emisiones, así como para habilitar un procedimiento de responsabilidad patrimonial y una línea de compensación económica. La iniciativa fue rechazada por PP, PSOE y Más Madrid. Según el portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, el "fanatismo climático" del equipo de Gobierno de José Luis Martínez-Almeida ha obtenido 1.800 millones de euros las multas impuestas desde 2019, sin embargo, este dato que ha sido desmentido por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, quien ha rebajado la cifra a 170 millones y recordó que solo el 25 por ciento corresponde a accesos indebidos a las zonas de bajas emisiones.
Durante su intervención, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad ha defendido con firmeza la política ambiental del Ayuntamiento y - como ya dejo reflejada la nueva Ordenanza de Movilidad - ha confirmado que se mantendrá la moratoria un año más para los vehículos sin etiqueta empadronados en Madrid, apoyándose en los "extraordinarios datos de calidad del aire" y en el "bajo impacto" de estos vehículos en la movilidad, unos 12.000 al día. "Vamos a continuar con esta política", ha manifestado, reivindicando que se ha logrado conciliar sostenibilidad ambiental, económica y social, y recordando que el Consistorio ha concedido 111 millones de euros en ayudas para el cambio de vehículo. Pero estas subvenciones no son suficientes para el partido liderado por Ortega Smith, que insisten en el daño económico y sentimental causado a miles de madrileños, un discurso que el delegado despachó acusando al partido de haberse quedado "sin ideas y sin discurso" tras el anuncio de la prórroga.
Ciudad del Deporte del Atlético de Madrid
Otro de los grandes focos del pleno fue la Ciudad del Deporte del Atlético de Madrid y el futuro del Centro Acuático, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid haya anulado el Plan Especial del proyecto. Desde Más Madrid, Miguel Montejo ha lamentado que la operación demuestre que el alcalde "quiere más al Atlético que a la ciudad" y ha denunciado que un proyecto concebido como deportivo haya derivado en un gran centro comercial al servicio de "multimillonarios". La izquierda ha evocado a la "burbuja inmobiliaria" y ha comparado la operación con los grandes fracasos urbanísticos del PP en otras ciudades.
Por su parte, la delegada Paloma García Romero ha negado cualquier desviación de poder y ha defendido que existe interés general, subrayando que el fallo judicial no es firme y que rechaza expresamente esa acusación. García Romero ha asegurado que el club pondrá a disposición de la ciudadanía instalaciones deportivas y que el Centro Acuático cuenta con una licitación abierta para acabar con un "esqueleto" urbano que lleva años degradando la zona. En la misma línea, Carabante ha calificado la anulación judicial como una cuestión "puramente estética", además el Ayuntamiento ha anunciado que recurrirá la sentencia y ha reprochado a la izquierda su rechazo sistemático a cualquier transformación urbana.
Por otro lado, el pleno ha aprobado, con los votos de PP, Más Madrid y PSOE y el rechazo de Vox, el cambio de modelo de gestión de Mercamadrid, que pasará de una sociedad de economía mixta a gestión directa. La delegada de Hacienda, Engracia Hidalgo, celebró el consenso alcanzado y calificó la decisión como un "hito" que abre una nueva etapa para el mayor mercado mayorista de alimentación de España a partir de 2026.
"No sabemos en qué banco o banquillo se va a comer el turrón"
Aunque no parezca propio de estas fechas, los reproches y los cruces de acusaciones también formaron parte de la sesión plenaria. Primero, entre Vox y Más Madrid, y luego entre PP y PSOE (o lo que es lo mismo entre Martínez-Almeida y Maroto).
En el primer enfrentamiento, Vox y Más Madrid cruzaron acusaciones a cuenta de la organización juvenil Revuelta y la gestión de donaciones vinculadas a la Dana de Valencia. El portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, ha advertido a Más Madrid del riesgo de "calumniar" al atribuir delitos aún no probados, mientras desde la bancada progresista se insistía en la existencia de una presunta apropiación indebida que -aún- debería aclararse en sede judicial.
El segundo clima de confrontación contaba con dos protagonistas: José Luis Martínez-Almeida y Reyes Maroto. El regidor madrileño ha augurado un futuro político y judicial a la socialista poco halagüeño. "No sabemos en qué banco o banquillo se va a comer el turrón el año que viene", ha ironizado el alcalde.