Seguro que has oído hablar de la “Big Fucking Party 2025”, la rave ilegal que ha colapsado Ciudad Real desde Nochevieja. Más de 5.000 personas, música a todo volumen y todo ello sin entrada.
Llegados de todos los puntos de la geografía española y europea con ganas de divertirse y empezar la primera semana del año a ritmo de música electrónica. En el aparcamiento improvisado, más de 1.500 vehículos, en su mayoría caravanas y autocaravanas, esperan a que sus ocupantes den por finalizada una macrofiesta que se convoca a través de canales de whatsapp y telegram donde se comparten los detalles de la ubicación poco antes del inicio del evento.
Una rave ilegal se define como una reunión o manifestación que se lleva a cabo sin la debida comunicación a las autoridades competentes, o que se realiza en lugares no autorizados, lo que puede constituir una infracción de la normativa sobre seguridad ciudadana.
Eduardo Muñoz Simó, CEO y Fundador de Simó Abogados, nos habla desde Simó Abogados Penalistas Madrid (sede central del bufete), al respecto, indicándonos las leyes y consecuencias legales de este rave, ilegal por cierto.
Según la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, de derecho de reunión, es necesario comunicar a la autoridad la celebración de reuniones en lugares de tránsito público, y su prohibición solo puede llevarse a cabo de forma motivada cuando existan razones fundadas de alteración del orden público (LO 9/1983 art.10)
Muchos os preguntáis como permiten esta fiesta ilegal, la cuál como su nombre indica no cuenta con autorización, no es desalojada y la respuesta es por motivos de seguridad, por lo que, para no generar con cualquier actuación "desórdenes de tipo público" y correr el riesgo que "esas personas se trasladaran a otros espacios y estuvieran mucho más divididos, con lo cual el control de la seguridad y las cosas que puedan suceder serían mucho más complejos".
¿Y qué consecuencias jurídicas tiene?
Eduardo Simó aclara que, en primer lugar, debemos de partir de que las raves ilegales se organizan en convocatorias por redes sociales, siendo muy difícil la identificación de los promotores de la fiesta. Las infracciones relacionadas con la celebración de raves ilegales pueden clasificarse en diferentes categorías según su gravedad. Por ejemplo, la celebración de reuniones o manifestaciones no comunicadas o prohibidas en infraestructuras o instalaciones donde se prestan servicios básicos para la comunidad se considera una infracción muy grave, con responsabilidad para los organizadores o promotores (LO 4/2015 art.36.23). Además, la perturbación grave de la seguridad ciudadana en actos públicos, espectáculos deportivos o culturales, así como la negativa a disolverse cuando se ordene por la autoridad competente, se tipifican como infracciones graves (LO 4/2015 art.36.1 y 36.7).
Simó afirma que, en caso de descubrir la identidad de los mismos, no tan solo se pueden enfrentar a sanciones administrativas sino también a la comisión de distintos delitos tales como contra el medio ambiente, en el caso de que dañen terrenos o espacios protegidos; delitos de desobediencia si ignoran órdenes de las autoridades y/o delitos de ocupaciones ilegales de terrenos siempre y cuando el titular de los mismos interponga denuncia. En el presente caso el Aeropuerto de Ciudad Real ya ha formulado la misma a esperar de resolución judicial.
En el caso de que se utilicen armas, artefactos explosivos u objetos peligrosos durante la rave, esto puede calificar la reunión como ilícita, lo que conlleva penas de prisión de 1 a 3 años y multas de 12 a 24 meses para los promotores (CP art.513 y 514).
En consecuencia, la celebración de una rave ilegal puede acarrear diversas consecuencias jurídicas, que van desde multas económicas hasta penas de prisión para los organizadores y asistentes que incurran en conductas delictivas. Además, si se determina que la reunión ha perturbado gravemente el orden público o ha puesto en riesgo la seguridad de las personas, las autoridades pueden disolver la reunión y tomar medidas adicionales para garantizar la seguridad ciudadana (LO 4/2015 art.36.7).
¿Cargos penales por organizar un rave ilegal? ¿Y por participar en él?
Para concluir, Eduardo Simó, de Simó Abogados Penalistas, nos hace saber que los organizadores y asistentes a una rave ilegal deben ser conscientes de que su participación puede tener serias repercusiones legales, incluyendo la posibilidad de enfrentar cargos penales y sanciones económicas significativas.