El vecindario de la plaza de Tirso de Molina se ha concentrado esta noche en este enclave de la zona centro en recuerdo de Concha, la propietaria de la tienda de ropa ubicada en la plaza que fue asesinada la semana pasada en un atraco a su negocio, y para denunciar el abandono del barrio y la sensación de inseguridad de la zona.
"Ni drogas ni narcos. Lavapiés abandono institucional" y "Más servicios sociales y sanitarios" y menos turismo de borrachera" se podía leer en algunas de las pancartas que han exhibido los vecinos. Otra que rechazaba la especulación en el barrio finalmente fue retirada por indicación de las fuerzas policiales después de que fuera motivo de discusión entre sus promotores y otros vecinos que reivindicaban que el acto era para recordar a la mujer asesinada.
Las asociaciones vecinales La Corrala de Lavapiés y Sol y Barrio de las Letras han destacado estos días la preocupación de la vencindad "por el deterioro de la convivencia y la sensación de inseguridad que se vive en algunos puntos de sus barrios y que viene avalada por constantes incidentes delictivos de mayor o menor gravedad, a pesar del importante despliegue policial existente desde hace tiempo".
"Tenemos problemas no sólo de inseguridad sino también de falta de recursos públicos para atender las necesidades de personas en dificultades y esto hay que abordarlo con absoluta claridad y realismo, con contundencia, asumiendo las responsabilidades que cada cual pueda tener", han defendido.
Todo ello se tiene que hacer "sin dejarse arrastrar por mensajes o discursos xenófobos, racistas o de odio, muy del gusto de unos pocos que están más interesados en crispar y generar conflicto que en solucionar de una manera efectiva y seria el problema".
"Crímenes como el de Concha pueden generar estados de desánimo y lo que es peor, revanchismos y actuaciones que solo empeoran y agravan los conflictos", han advertido las asociaciones vecinales.
Por esto solicitan la puesta en marcha urgente de una mesa de trabajo donde estén presentes las distintas administraciones públicas, las asociaciones vecinales, las asociaciones de comerciantes y aquellas entidades sociales que actúan en el territorio para, "entre todas, acordar un plan integral de actuaciones que resuelva los problemas e impida que se enquisten evitando criminalizar barrios o zonas y poniendo el foco en las causas y causantes de esta situación".
Por su parte, la vicealcaldesa de Madrid y delegada de Seguridad y Emergencias, Inmaculada Sanz, ha afirmado este miércoles que es consciente de la "inquietud" de los vecinos del barrio de Lavapiés por los crecientes problemas de inseguridad y se ha abierto a intensificar el trabajo de la Policía Municipal con la Nacional y la Delegación del Gobierno.
"Hay reuniones permanentes por parte de la Junta Municipal del Distrito también con la Policía Municipal, en nuestro caso del Centro Sur, que es la que corresponde al barrio de Lavapiés. También los servicios de Madrid Salud y Servicios Sociales hicieron reuniones, creo que fueron dos o tres ocasiones, de todos ellos, junto con las asociaciones de vecinos, para seguir evaluando todas las mejoras que se puedan seguir introduciendo en esos sistemas en lo que tiene que ver con las personas con adicciones", ha apuntado.
La edil ha destacado que se ha reforzado la presencia de la Policía Municipal en la zona "no desde ahora, sino desde hace más de un año" y que se han incorporado nuevas cámaras de seguridad y de videovigilancia. "Hay que ponerlas en valor porque la existencia de esas cámaras, en este caso no de las nuevas, sino de algunas preexistentes, han facilitado y han posibilitado precisamente que el reciente crimen de Tirso de Molina se pudiera resolver en muy poquito tiempo", ha ensalzado.
Sanz ha insistido en que la Policía Municipal va a estar en Lavapiés "permanentemente presente". "Pero por supuesto seguimos abiertos a intensificar esa relación de trabajo con la Delegación de Gobierno, con Policía Nacional, de cara a que los vecinos puedan estar también más tranquilos", ha subrayado.