La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid levanta la suspensión cautelar sobre el edificio situado en la calle Cabestreros, 1, antiguo restaurante Baobab, al considerar que "no tiene ningún valor cultural que sea objeto de protección". La resolución, fechada el pasado viernes 22 de mayo, confirma además que la licencia municipal para la demolición y sustitución del inmueble está correctamente concedida.
De este modo, se despeja el futuro de la parcela y podrán retomarse las obras para la construcción de un hostel, proyecto autorizado por la Agencia de Actividades del Ayuntamiento de Madrid mediante una licencia que contemplaba tanto la sustitución del edificio como la implantación del nuevo uso hostelero.
El expediente ya había pasado previamente por la Comisión para la Protección del Patrimonio Histórico, Artístico y Natural, que emitió un dictamen favorable a la demolición el 25 de mayo de 2020 al entender que el inmueble carecía de elementos protegibles.
El edificio permanecía cerrado y vandalizado desde hacía tiempo. Sin embargo, el pasado mes de enero la demolición quedó paralizada después de que el PSOE acudiera a la Fiscalía para denunciar un posible "daño irreversible" sobre un inmueble que, según defendían desde la oposición, podía formar parte del caserío tradicional madrileño previo al siglo XVII.
La paralización se produjo tras una consulta elevada por el Ayuntamiento de Madrid a la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad para solicitar instrucciones sobre la licencia en vigor. En aquel momento, la oposición denunció además que las obras continuaban pese al decreto de suspensión y reclamó la intervención municipal y policial para detener los trabajos.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, llegó entonces a advertir de que el promotor podía estar actuando "de manera ilegal" si mantenía las obras activas tras la orden de suspensión dictada por la Comunidad de Madrid. El Ayuntamiento movilizó a la Agencia de Actividades y a la Policía Municipal para verificar el cumplimiento del decreto y las obras terminaron deteniéndose el mismo día de las declaraciones.
Durante aquellas semanas, PSOE y Más Madrid defendieron el valor simbólico y social del antiguo Baobab como espacio representativo del Lavapiés multicultural de décadas pasadas. También criticaron el aumento de proyectos hoteleros en el distrito Centro y alertaron del impacto que, a su juicio, tiene la transformación urbanística sobre el acceso a la vivienda y la identidad de los barrios históricos.
Con la nueva resolución de Patrimonio, el asunto queda resuelto administrativamente y el proyecto hotelero podrá continuar adelante.