La Comunidad de Madrid ha desalojado a más de 1.300 personas afectadas por los incendios de la Sierra Oeste. De ellas, 955 proceden de residencias de mayores y 196 son personas con discapacidad.
Así lo ha explicado la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila, en declaraciones a los medios de comunicación tras visitar el centro de Grupo 5 CIAN Madrid, donde ha conversado con usuarios del Centro Residencial y Casa Hogar Aman Picadas, en Aldea del Fresno, que tuvieron que ser evacuados el jueves por la cercanía del incendio y el humo que ya alcanzaba las instalaciones.
El viernes fueron reubicados en este recurso, situado en el distrito de San Blas-Canillejas, que les ofreció alojamiento y volvió a poner en funcionamiento tres plantas que permanecían vacías para acoger a estos 50 usuarios con discapacidad intelectual --actualmente ya 43-- junto a sus trabajadores.
Dávila ha agradecido la labor de los profesionales de Grupo 5, que han recibido a los usuarios, así como la de los trabajadores del grupo Aman, ya que han logrado que todos hayan afrontado estos días de incertidumbre "con total tranquilidad, con todas sus necesidades cubiertas y su medicación". "Están muy contentos después del susto que han pasado", ha señalado.
Asimismo, la consejera ha indicado que numerosos trabajadores se han desplazado al centro junto a ellos porque también viven en municipios confinados o evacuados. "Han tenido que trasladar aquí prácticamente sus vidas", ha recalcado.
"Que estén "en las mejores condiciones"
En este contexto, ha subrayado que el Gobierno regional continuará trabajando para que todas las personas evacuadas permanezcan "en las mejores condiciones".
Por otra parte, la consejera de Asuntos Sociales ha informado de que también fueron desalojados 59 jóvenes de un centro de albergues y de que se sigue prestando atención a las personas más vulnerables en los centros de acogida y polideportivos. En este sentido, Dávila ha indicado que todavía se desconoce cuándo podrán regresar a sus lugares de residencia, a la espera de que las autoridades lo determinen. "También hay que tener en cuenta que se deben limpiar las carreteras de acceso", ha puntualizado.
Según el último balance difundido por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a través de su perfil oficial en redes sociales, ya son más de 56.500 los vecinos confinados por el avance de las llamas, que además han obligado al corte de 13 carreteras y mantienen a cuatro localidades confinadas. Alrededor de 3.000 personas permanecen alojadas en los 24 puntos de acogida habilitados en 21 municipios de la región.