La presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el presidente del Senado, Pedro Rollán, han asistido por primera vez como anfitriones al izado de la bandera nacional con motivo del 45 aniversario de la Constitución española de 1978, que ha tenido lugar en la Plaza de la Marina Española, frente a la puerta principal de la Cámara Alta.
Es la primera vez que la Cámara Alta lleva a cabo este gesto simbólico que tradicionalmente venía celebrándose en la Plaza de Colón de Madrid y que el año pasado tuvo lugar en el Congreso de los Diputados.

El encargado de recibirles ha sido el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante general Teodoro Esteban López, que les ha acompañado para recibir los honores de la ordenanza. Finalizados los honores, el capitán de la compañía ha dado novedades a ambos y, seguidamente, y acompañados por el JEMAD, han pasado revista a las tropas, antes de comenzar el desfile, que ha empezado con el Ejército de Tierra, seguido por la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil. Mientras las fuerzas tomaban posición hasta la calle del Reloj, las autoridades han abandonado la Plaza del Senado para poder presenciar el desfile.
Al acto estaban invitados los diferentes miembros de las Mesas de ambas Cámaras, los grupos parlamentarios tanto del Senado como del Congreso y las comunidades autónomas, al igual que el personal del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil. También habrá diputados y senadores, expresidentes del Gobierno y de las Cámaras, ponentes constitucionales y una representación de los agentes sociales y de la sociedad civil.
Sin embargo, el acto no ha contado con la presencia de los diputados y senadores de la formación de Santiago Abascal, Vox, que previamente habían anunciado que no acudirían porque lo consideraban un "teatrillo" para tapar que Pedro Sánchez "la rompe en mil pedazos" a diario. Lo mismo ocurre con los independentistas de ERC, Junts y Bildu que han repetido su ya habitual plantón, como hacen en los actos del Rey, por considerar la Constitución un "obstáculo" para sus reivindicaciones soberanistas al igual que el PNV y el BNG.
Una vez finalizado el desfile, el presidente del Senado y la presidenta del Congreso se han dirigido al Congreso de los Diputados, donde ha continuado la celebración del aniversario recibiendo a los invitados en el Pasillo del Palacio de la Carrera de San Jerónimo y posteriormente se han trasladado al Salón de los Pasos Perdidos, donde se ha desarrollado el acto central.
La Constitución "es el marco fundacional de la convivencia"
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha celebrado este miércoles 6 de diciembre el Día de la Constitución Española y ha señalado que es el marco "fundamental" de la convivencia.

"Hace 45 años, la Constitución española nació como un símbolo de igualdad y libertad y colocó los cimientos para construir la España que somos hoy: un país moderno, diverso y plural. La Constitución es el marco fundacional de nuestra convivencia. Refleja lo que somos y lo que queremos ser. ¡Feliz #DíaDeLaConstitución!", ha asegurado en un mensaje en la red social X.
Por su parte, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha recalcado el deber de "respetar" la Constitución Española, así como "defenderla y hacer que prevalezca". "En 1978 los españoles aprobamos de forma mayoritaria la Constitución. Ley de leyes que representa la máxima aspiración de nuestra democracia. Hoy la celebramos y, cada día, debemos respetarla, defenderla y hacer que prevalezca. Feliz #DíadelaConstitución a todos", ha indicado en la misma red social.

Armengol emplaza a "cumplirla y desarrollarla"
La presidenta del Congreso ha reivindicado la Constitución de 1978 como "la cura más efectiva contra la discordia" y ha pedido acuerdos para "cumplir y desarrollarla", de manera que se actualicen "sus mandatos" y se pueda conseguir que toda la ciudadanía española se vea "reflejada en ella".
La tercera autoridad del Estado ha subrayado que la ley de leyes ha permitido 45 años de progreso y "debe ser también referente para afrontar el futuro", porque guarda "la mejor garantía de convivencia" y, en el acuerdo que la hizo posible, "está la prueba de que el diálogo y el consenso son la única vía para llegar a ella".
Desde su punto de vista, la "generosidad" que hizo posible la Transición dicta el camino para seguir avanzando. "Si fuimos capaces de ponernos de acuerdo en los momentos de mayor dificultad, si el interés general se impuso a todo lo demás y la búsqueda de la concordia pasó por encima del enfrentamiento, entonces esque la senda del entendimiento está marcada: la marca la propia Constitución", ha enfatizado.
También ha señalado a la Carta Magna como el "pasaporte ante las amenazas que sufren las democracias" y como lo que une a la ciudadanía "ante el mínimo intento de alterar la convivencia" porque en ella, ha recalcado, "no están escritos la crispación, el desprecio o el enfrentamiento".
"La misma Constitución que se erige como garante de la riqueza de un Estado diverso y plural es nuestro salvoconducto ante cualquier planteamiento de uniformidad", ha dicho, haciendo hincapié en que "sigue siendo la cura más efectiva contra la discordia".
En este punto, ha advertido de que "ser constitucionalista no consiste en levantar la Carta Magna como si de un tótem se tratara, sino en asumir" que se puede "llegar a acuerdos para cumplirla y desarrollarla".
"Es alzar el estandarte del diálogo ante los desafíos que afrontamos cada día y la propia Constitución nos plantea. Y hacia los desafíos que nos esperan, debemos mirar juntos", ha apuntado la presidenta del Congreso.
Para Armengol, la Constitución es un "proyecto vivo, de futuro, que se va construyendo día a día", el espejo que muestra "la mejor versión del país", pero en que la ciudadanía se ve reflejada "del todo". Por eso, ha llamado a seguir trabajando para "hacer realidad su palabra" y que todo el mundo se vea en ese espejo.
En este contexto, ha fijado como "principal misión" de los políticos "desplegar y actualizar" sus mandatos "desde el pluralismo y el respeto a la legitimidad del otro, llegando a acuerdos con el único fin de garantizar una vida más digna a cada uno de nuestros conciudadanos".
Armengol ha declarado que considera "legítimo" plantear que la Constitución no debe someterse a ninguna revisión, tanto como "defender su renovación, al menos en cuestiones básicas, como convertir el Senado en una verdadera cámara de representación territorial o responder a las exigencias del siglo XXI".
"Lo que no está de ninguna manera en discusión es nuestra total obligación de cumplirla. Deberíamos acatar todos y cada uno de sus preceptos", ha aseverado, llamando la atención sobre las "asignaturas pendientes".
Entre ellas, ha citado la igualdad consagrada en el artículo 14, avisando de que "no es aún una realidad" y, tras recordar que la Constitución también tuvo "madres" -las 27 mujeres que estuvieron en la legislatura constituyente aunque "no tuvieron la visibilidad merecida- ha reivindicado su importante papel, por ejemplo, en la redacción de este precepto.
En este punto, ha denunciado que este año 55 hombres han asesinado en España a sus parejas o exparejas y ha pedido un "compromiso total" par acabar con la violencia machista.
También se ha referido a la vivienda. "Para vivir con dignidad hace falta un techo", ha dicho, recalcando que el acceso a una vivienda digna es "un derecho"; se ha mostrado partidaria de "blindar cada pilar del Estado del Bienestar para imposibilitar su erosión"; ha emplazado a remover obstáculos que impiden "la conciliación de la vida familiar y laboral" y los que hacen que "la salud mental aún no esté en el centro".
Como en discurso anteriores, la presidenta del Congreso ha defendido la redistribución de la riqueza leyendo el artículo 31 de la Constitución y ha pedido medidas para garantizar un medio ambiente adecuado.
Y también ha recordado que el Título VIII "alumbra la cuestión territorial, integra la diversidad que convive en nuestro país y la riqueza que supone un Estado plural y deja abierto el camino para avanzar en el proceso de acercar a los ciudadanos la toma de decisiones".
"Comprendámonos así, asumiendo el privilegio de nuestras diferencias, abrazando lo heterogéneo que nos convierte en quienes somos, como hemos hecho también en el Congreso, reconociendo todas las lenguas oficiales del Estado", ha añadido.
Por último, ha exhortado a los presentes a convertirse en "dignos herederos" del legado de quienes consiguieron que la Constitución viera la luz en 1978: "Desde nuestras diferencias, tenemos que llegar a acuerdos en beneficio del bien común y contribuir a diseñar el país de las próximas generaciones. Integremos los disensos, esquinas naturales y necesarias de nuestro pluralismo, superémoslos,y removamos de una vez los obstáculos que nos alejan del cumplimiento real y efectivo de nuestros derechos. Ellos y ellas lo consiguieron hace 45 años. Es nuestro turno ahora. También podemos hacerlo" ha concluido Armengol.