Con cierto caos y quejas contra el Ayuntamiento de Madrid ha dado comienzo pasado el mediodía la tradicional marcha del 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo. Los sindicatos convocantes, CCOO y UGT, han denunciado que el Gobierno municipal ha boicoteado el acto impidiendo a última hora instalar un puesto para que los líderes sindicales y el resto de las personalidades presentes atendieran a los medios de comunicación en el punto de salida, pese a solicitar los permisos en plazo. Además, los organizadores de la movilización se han quejado de la tardanza de la Policía Municipal en cortar el tráfico de la Gran Vía para poder iniciar la manifestación tras intentar bloquear la calle sin éxito en el punto de concentración.
El Ayuntamiento ha negado cualquier boicot al acto e, incluso, ha defendido que tramitó la solicitud de la marcha a pesar de que se presentó fuera de plazo, el día 14 de abril, cuando la normativa exige hacerlo con al menos un mes de antelación.
Además, ha alegado que la autorización de la Delegación del Gobierno, competente en esta materia, indicaba que el inicio de la manifestación era en el número 1 de la Gran Vía y en ese punto a las 11 horas, hora prevista de inicio, "ahí no se personaron los responsables de la manifestación para su inicio ni para la habitual entrevista previa con el responsable del dispositivo" de Policía Nacional. Añaden desde el Consistorio que "los responsables sindicales se encontraban en otro punto (a unos 300 metros, en Gran Vía con calle Clavel), donde iniciaron la marcha y trataron de instalar una tarima no autorizada, lo que no se les permitió". Concluyen señalando que ambos tanto la Policía Municipal como la Nacional han garantizado la celebración de la marcha en el recorrido acordado.
Unos 12.000 asistentes, según la Delegación del Gobierno en Madrid, 30.000 asistentes, según CCOO, han respondido a la convocatoria que, con el lema 'Proteger lo conquistado, ganar futuro', ha recorrido la arteria central de la capital hasta Plaza de España en este acto reivindicativo en el que se ha reclamado la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas para el año 2025 y la apertura de una mesa de diálogo social que permita reformar el despido en España.
Al frente de la pancarta se han situado Unai Sordo y Pepe Álvarez, los secretarios generales de CCOO y UGT, acompañados por las representantes sindicales madrileñas, Paloma López y Susana Huertas, respectivamente. Entre los representantes políticos que se han sumado a la movilización estaban la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; el ministro para la Transformación Digital, Óscar López; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; la ministra de Sanidad, Mónica García, y la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot.
Las representantes regionales de CCOO y UGT, han defendido la labor que realizan en una región que "cada vez más insostenible" y en la que hay unos gobiernos que solo quieren "destrozar la convivencia" en alusión a las dificultades con la que ha comenzado la marcha.
"Nos tienen hartos y nos van a seguir teniendo enfrente cada vez que a vosotros, a los trabajadores que hoy estáis aquí sufriendo, os sometan a esta presión, la misma presión a la que nos tienen sometidos permanentemente en todos los ámbitos de la comunidad y del Ayuntamiento de Madrid", ha afirmado Paloma López.
La secretaria general de CCOO Madrud ha subrayado que no se va a dar "ni un paso atrás" en los derechos conquistados en una región que tiene un Gobierno "que solamente vive de las mentiras, de los bulos y de generar conflictividad entre todas las personas", así como de "destrozar la convivencia".
"Para eso estamos nosotros aquí, los sindicatos, para generar certezas y decirle a la gente que gracias a las organizaciones sindicales, gracias a CC.OO. y a la unión de trabajadores, la ciudadanía madrileña tiene mejores condiciones de vida y tiene mejores condiciones para poder vivir en esta ciudad y en esta región que cada día es más insostenible", ha asegurado.
López ha trasladado que seguirán defendiendo "los servicios públicos, defendiendo un modelo productivo que no esté basado en la precariedad y una vivienda digna para todos".
En esta misma línea, la secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas, ha comentado que, pese a las trabas y los problemas, la ciudadanía madrileña "no va a parar en sus reivindicaciones".
"Tenemos que hacer un cambio en Madrid, necesitamos unos derechos en Madrid, unos derechos que se nos están negando y cada día más, no solamente tenemos que defender los derechos del pasado, sino que también vamos a tener que defender y luchar por unos derechos nuevos del futuro", ha afirmado.
Huertas ha llamado a todos los trabajadores de la región a defender esos derechos conseguidos y también los nuevos saliendo a la calle y diciendo "alto y claro" a los responsables de la Comunidad y Ayuntamiento que no les "callarán".