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Imagen de recurso de la campaña contra la mosca negra en el Manzanares
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Imagen de recurso de la campaña contra la mosca negra en el Manzanares (Foto: Ayuntamiento de Madrid)

La campaña contra la mosca negra vuelve al Manzanares con vigilancia intensiva

miércoles 01 de abril de 2026, 14:10h

El área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, bajo la dirección de Borja Carabante, ha iniciado esta semana la campaña de vigilancia y control de la mosca negra en el río Manzanares. Desde 2019, el programa ha estado en funcionamiento de manera continua.

Con la meta de preservar los excelentes resultados logrados el año pasado, esta nueva edición comienza anticipándose a cómo evolucionarán las poblaciones según las condiciones del cauce y fortaleciendo las intervenciones en los tramos más vulnerables del río.

El balance de la campaña de 2025 fue positivo, ya que no se registraron incidencias significativas relacionadas con avisos de picaduras ni indicadores que señalaran una problemática relevante.

En términos generales, se considera "una campaña buena, con poblaciones y densidades de mosca considerablemente inferiores a las de años previos".

El descenso ocurrió en un contexto influenciado por factores externos, incluyendo una climatología inusual, caracterizada por una primavera con abundantes lluvias y un verano marcado por temperaturas altas y constantes.

Larvicidas y desbroce

La coordinación entre el servicio de conservación del río, que forma parte del Departamento de Depuración, y el Departamento de Control de Plagas y Vectores de Madrid Salud permite el desarrollo de los trabajos.

Las acciones realizadas abarcan la detección, seguimiento, tratamiento y control de estos insectos, centrándose en dos enfoques principales: el desbroce de la vegetación acuática que está en contacto con la superficie del agua y la aplicación de tratamientos larvicidas biológicos dirigidos a las larvas.

La campaña de 2025 incluyó un total de 22 revisiones e inspecciones. En comparación con campañas anteriores, la cantidad de tratamientos requeridos se redujo a cinco, lo que representa una disminución notable.

Asimismo, se observó una reducción en la aplicación de biocida larvicida, lo que indica que la intervención fue menos necesaria debido a la disminución de las poblaciones detectadas.

La heterogeneidad del río Manzanares en relación con los factores ambientales que favorecen el desarrollo de los simúlidos se evidencia en las diferencias encontradas en la densidad de larvas y pupas entre las diversas áreas de muestreo.

Desde la perspectiva de la gestión, esta variabilidad es beneficiosa porque facilita la concentración de esfuerzos en los aspectos más críticos y optimiza la eficiencia de las acciones.

El aumento de las poblaciones de mosca negra se ve favorecido por las formaciones vegetales, que sirven como soporte para las larvas y pupas. Por esta razón, desbrozar esta vegetación es una herramienta clave en la estrategia de control.

Refuerzo de la campaña de 2026

El Ayuntamiento considera necesario mantener la campaña de vigilancia y control durante 2026, con especial atención a las zonas donde se ha detectado la presencia de mosca negra.

Se ha planeado por parte de Madrid Salud conservar recursos similares a los del año pasado, lo que asegura la continuidad del programa. Las características del río, en particular su caudal y profundidad, condicionan el desarrollo de las inspecciones y tratamientos.

La monitorización continua del río Manzanares, que se lleva a cabo entre abril y noviembre, es la base del programa de control. Este abarca el tramo que se encuentra dentro del término municipal de Madrid, desde El Pardo hasta Villaverde y Villa de Vallecas.

Se lleva a cabo una inspección técnica antes de aplicar el tratamiento larvicida, seguida por una segunda revisión que se realiza entre 24 y 48 horas después de la intervención.

Este enfoque de doble verificación proporciona datos precisos sobre la existencia de larvas y permite evaluar con exactitud la efectividad de cada acción, ajustando los tratamientos según las necesidades específicas de cada sección del río.

Las áreas de intervención abarcan el azud de El Pardo, la Playa de Madrid-Fuentelarreina, el Puente de los Franceses y la presa 9, así como el antiguo embarcadero del Club de Remo y las zonas localizadas aguas arriba de la Caja Mágica, incluyendo tanto el cauce como sus márgenes.

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