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LA BODEGA DE QUINTÍN

Relax y calidad a escasos kilómetros de Madrid
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(Foto: Bodega de Quintín)

La Bodega de Quintín: relax y calidad a escasos kilómetros de Madrid

viernes 19 de junio de 2020, 07:37h
Los meses de confinamiento han sido duros para muchos. El hecho de no poder salir de casa ha generado estrés y agobios en muchas personas, pero existe un lugar en el que poder disfrutar de nuevo de la naturaleza y las cualidades de la Comunidad de Madrid.

La Bodega de Quintín, cuyo nombre proviene del abuelo de la familia que regenta el establecimiento, se postula como un emplazamiento ideal para unos días de relajación en torno a unas bodegas de los siglos XVIII y XIX.

Ubicado en Villarejo de Salvanés, a 48 kilómetros de Madrid, este emplazamiento se postula como una opción ideal para cualquier situación, desde una cena romántica a la celebración de una boda o comunión.

La directora de La Bodega de Quintín, Irene García, destaca las cualidades del lugar tras los duros meses de confinamiento: "Con lo que hemos pasado te apetece estar en una habitación que sea amplia, que tengas espacio para tumbarte, para tomarte una cerveza en un sitio para comer en otro..." sin tener que realizar un largo viaje. Para ello, se pone a disposición de los asistentes un acogedor hotel con 10 habitaciones, piscina o incluso un restaurante con cocina tradicional y vanguardista que no deja a nadie indiferente.

El proyecto comenzó en noviembre de 2018 y una cueva del siglo XVIII uno de los puntos fuertes del lugar. Según señala la directora, su abuelo tenía esa cueva cuando se dedicaba a la venta de vino a granel, pero era muy difícil acceder a ella. Así, añade: "Nos metimos en el proyecto para mantener esa tradición de la familia e hicimos unos accesos buenos para que se pudiera entrar a la cueva". De esta forma se conformó el "corazón" del proyecto, según declara.

Las cualidades mencionadas, unidas a la proximidad de lugares repletos de historia del municipio como el Castillo, la Casa de la Tercia, la Iglesia de San Andrés y el Convento de la Virgen de la Victoria; hacen de La Bodega de Quintín un lugar muy especial. No obstante, la situación actual ha generado una preocupación en el equipo que se ha comenzado a disipar con el comienzo de la reactivación de la actividad: "Las expectativas que teníamos eran un poco acordes con la situación, pero nos ha sorprendido muy gratamente", comenta Irene García, que valora la cantidad de reservas que han recibido por parte de numerosos madrileños.

En cualquier caso, es evidente que el buen tiempo ha venido para quedarse y La Bodega de Quintín ha llegado para demostrar que no es necesario ir muy lejos para disfrutar de la gastronomía, la historia y la naturaleza en un emplazamiento inigualable.
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