El cierre rotativo de bibliotecas municipales en Leganés ha evidenciado la falta de personal en la red pública de centros de lectura y estudio en la localidad madrileña. Desde mediados de febrero, el Ayuntamiento del municipio ha comenzado a cerrar cada día una biblioteca distinta de lunes a viernes, una medida paliativa ante el mal estado del servicio municipal. El 13 de febrero terminaban los refuerzos que sostenían parcialmente la prestación, y a partir de la semana del 16 al 20 de febrero, el consistorio empezó a aplicar cierres rotativos en los centros de Rigoberta Menchú, Julián Besteiro, Enrique Tierno Galván, Julio Caro Baroja y Santiago Amón.
Sin embargo, un informe de la organización sindical UGT ha puesto de manifiesto que el problema no ha surgido de manera repentina. Desde hace años la red municipal de bibliotecas ha experimentado una reducción progresiva de personal al mismo tiempo que ampliaba el número de centros. Según el sindicato, Leganés contaba en 2020 con cinco bibliotecas atendidas por 20 trabajadores (seis ayudantes y catorce auxiliares). Cinco años después, el número de centros ha aumentado hasta seis, pero la plantilla se ha reducido a nueve personas (tres ayudantes y seis auxiliares).
Esta situación ha dificultado mantener horarios completos o servicios básicos. El sindicato ya advertía de las consecuencias que podía tener la finalización de los refuerzos temporales vinculados a planes de empleo, pues si esos contratos expiraban sin nuevas incorporaciones, sería necesario cerrar salas o recortar horarios.
“Obliga a la plantilla actual a asumir el doble de carga laboral para evitar un colapso total"
Más Madrid Leganés ha señalado que el funcionamiento de la bibliotecas ha dependido en gran medida del esfuerzo de la plantilla. La oposición ha destacado que el servicio se ha sostenido gracias al “esfuerzo heroico” de los trabajadores, que han intentado mantener abiertos los centros pese a la falta de personal. “Obliga a la plantilla actual a asumir el doble de carga laboral para evitar un colapso total, llegando al extremo de que una misma persona deba atender dos salas simultáneamente. La finalización de los contratos de auxiliares la pasada semana ha sido el detonante que ha forzado finalmente el cierre de las puertas”, ha asegurado Victoria García, concejala de Más Madrid en el Ayuntamiento de Leganés.
Bibliotecas abiertas, pero sin servicio de préstamo
La oposición también ha alertado de que el servicio ya funcionaba con limitaciones antes de los cierres rotativos. En muchos casos las bibliotecas han abierto únicamente como salas de estudio, sin poder ofrecer préstamo de libros. Esta casuística se debe a la distribución de funciones dentro de la plantilla, ya que, los ayudantes de bibliotecas son los únicos que pueden gestionar los préstamos, mientras que los auxiliares no pueden realizar esas tareas técnicas. Cuando faltan ayudantes o no hay personal suficiente en una sala, el servicio de préstamo se paraliza aunque el espacio permanezca abierto.
En este sentido, Más Madrid ha denunciado que se han llegado a registrar más devoluciones que préstamos. Esto ocurre porque muchos usuarios han tenido que acudir a bibliotecas de otros municipios para conseguir novedades editoriales y después han utilizado las de su ciudad únicamente como punto de devolución. Desde el grupo municipal han expuesto el caso de Getafe. A pesar de tener una población y un número de bibliotecas similares, el municipio vecino duplica el número de préstamos realizados.
Además, han revelado que la falta de inversión en nuevos títulos no solo reduce el atractivo de las bibliotecas para los usuarios, sino que también tiene consecuencias administrativas. Para acceder a las subvenciones que la Comunidad de Madrid destina a la compra de libros, los ayuntamientos deben acreditar una inversión mínima en sus colecciones. Según ha advertido Más Madrid, Leganés no ha cumplido esos requisitos y ha quedado excluido de esas ayudas. “La solución pasa por aumentar la partida presupuestaria destinada a compra de libros. No hay alternativa”, ha señalado García.
Desde la oposición se ha vinculado esta situación a una decisión presupuestaria reciente. Más Madrid ha señalado que el área de Cultura ha sufrido un recorte de 350.000 euros, agravando el deterioro del servicio bibliotecario. La formación ha reclamado la restitución inmediata de esa cantidad y la contratación urgente de personal para evitar “un proceso de desmantelamiento de la red pública de bibliotecas”.
“La solución pasa por aumentar la partida presupuestaria destinada a compra de libros. No hay alternativa”
Victoria García ha advertido de que la situación perjudica especialmente a los estudiantes que no disponen de un lugar adecuado para estudiar en casa. El cierre de estos espacios, ha señalado, supone “un grave perjuicio para los chicos y chicas que pertenecen a familias de bajos recursos, sobre todo en época de exámenes”.
Ante esta situación, Más Madrid ha planteado varias medidas para intentar revertir esta coyuntura. Entre ellas se encuentra la incorporación urgente de personal auxiliar para garantizar la apertura de todos los centros, así como la ampliación del proceso de selección de ayudantes de bibliotecas actualmente en marcha, que consideran insuficiente para cubrir las necesidades reales de la red.
El Ayuntamiento promete recuperar la normalidad
Por su parte, fuentes municipales han explicado que “en dos años y ocho meses se han creado 125 nuevas plazas de empleo público”. Respecto a la situación de la red de bibliotecas, han comentado que “ya se ha realizado el primer examen para incorporar a 5 personas al servicio” y que “a mediados de marzo se realizará el segundo examen”. En este aspecto, el Ayuntamiento ha confirmado que “a principios de abril el servicio retomará la normalidad”.