El Congreso de los Diputados está celebrando estos miércoles y jueves, 15 y 16 de noviembre, la Sesión de Investidura con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, como candidato a la Presidencia del Gobierno.
A priori, Sánchez cuenta con los votos suficientes para ser investido presidente en la primera votación, pues el PSOE tiene firmados los apoyos de Sumar, ERC, Junts, Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria, que suman 179 diputados, por encima de la mayoría absoluta (176) que se requiere.
Si este pronóstico no se cumpliera, habría que celebrar una segunda votación 48 horas después, el sábado. Si tampoco prosperase, habría que repetir elecciones el 14 de enero.
Sánchez ha comenzado a mediodía su discurso, para el cual no tenía límite de tiempo, aunque lo ha terminado relativamente rápido, a las 13:45 horas. En hora y tres cuartos, ha repasado las principales propuestas que tiene para formar un nuevo gobierno de cara a los próximos cuatro años.
El candidato ha evitado en un principio el propio objeto del debate y se ha centrado en las protestas de estos días frente a la sede de su partido y también en la condena a Israel por sus excesos en la respuesta a Hamás. Ahí ha dado su primer titular al adelantar que su gobierno reconocerá oficialmente a Palestina: "El nuevo Gobierno va a trabajar para reconocer al Estado palestino"
Sin embargo, el bloque temático más esperado, el de la justificación para aprobar la ley de amnistía, se quedó casi para el cierre del discurso y apenas le dedicó argumentos. Reconoció que en parte lo hacía para lograr los apoyos parlamentarios necesarios, pero que también se dirígia a garantizar "la convivencia y el futuro".
"Se les va a hacer muy larga mi intervención, señorías", ironizó después de una serie de continuas interrupciones por parte de la bancada de la derecha al aportar una serie de datos sobre acciones de gobiernos del PP von Vox en algunas comunidades autónomas y ayuntamiento.
Sobre el peligro de la ultraderecha como aliada: "Se empieza negando el acceso a medios de comunicación y se acaba amordanzando el poder judicial y prohibiendo a la prensa". "Feijóo unió su destino a la ultraderecha, se sumó al club reaccionario de Trump, Le Pen, Orban y Abascal", reprochó a su adversario, el presidente del PP.
No fue hasta pasadas las 13:20 horas, casi una hora y media después, cuando Sánchez habló de Cataluña y la ley de amnistía. La defendió con estos argumentos: "En nombre de España, del interés de España y de la concordia, vamos a conceder la amnistía a las personas encausadas por el 'proces'". En referencia al proceso soberanista de 2017, añadió que "esta medida de gracia puede ayudarnos a cerrar fracturas". "Por eso indultamos a líderes del 'procés', promovemos el uso de lenguas cooficiales, y esta vía, con dificultades, funciona. La convivencia ha vuelto a las calles", ha explicado. Asimismo mencionó a los socialistas y otros progresistas que discrepan sobre esta ley: "Las circunstancias son las que son y hay que hacer de la necesidad, virtud".
Ante las acusaciones de ir en contra de la igualdad de los españoles por la ley de amnistía, ha explicado que "el Gobierno progresista defiende con hechos la igualdad entre españoles. Es subir el salario mínimo, aprobar la reforma laboral de la mano de los agentes sociales, revertir los recortes en el sistema de dependencia, eliminar el copago farmacéutico, y recuperar la universalidad de la sanidad".
Anuncios y propuestas
- En una larga batería de anuncios de inversiones sociales, han destacado algunas como la del aumento todas varias partidas en sanidad y educación, además de que se actualizarán las pensiones conforme a IPC.
- Se ha comprometido a mantener la rebaja del IVA en los alimentos hasta junio de 2024.
- Mantendrá políticas que se encaminen a la "gratuidad del transporte público". Desde enero de 2024 lo será para menores, jóvenes y personas sin empleo.
- Pide un pacto por la salud mental: "Que en España no haya un solo ciudadano que necesite ayuda psicológica y no pueda obtenerla".
- También promete "reforzar el Ingreso Mínimo Vital".
- En cuanto a los impuestos especiales a las rentas altas, ha defendido que van a "acabar con las vías de evasión fiscal de las grandes fortunas. Mientras gobernemos, van a pagar más que el resto, porque lo que dice la Constitución es que contribuya quien más tiene".
Manifestantes en el exterior
Durante el discurso inicial de Sánchez, algo más de 600 personas han protestado en los alrededores del Congreso. Según han señalado fuentes del Ministerio del Interior a partir de los datos policiales, las concentraciones convocadas contra la ley de amnistía y los pactos del PSOE con partidos independentistas ha reunido a 500 personas en la Plaza de Neptuno y a otras 120 en la calle Cedacero, una de las vías cortadas con vallas a la altura de la intersección con la Carrera de San Jerónimo.
Algunas decenas de personas empezaron a concentrarse desde las once y media de la mañana, poco antes de iniciarse el Pleno en el Congreso y fuera del amplio perímetro de seguridad organizado por la Policía, formado por unos 1.600 agentes.
Los manifestantes portaban banderas de España y gritaban consignas contra el Gobierno y contra la amnistía a los encausados por el procés. "Ese furgón, para Puigdemont, y el de delante, para Pedro Sánchez", ha sido uno de los gritos que más se ha repetido.
Sobre el candidato socialista, también han coreado que es un "traidor", un "asesino" y le han acusado de "vender a España por siete votos de mierda", que son los de Junts. También han insultado al ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, llamándole "hijo de puta" y a los socialistas en general, acusándolos de "traidores".