La semana próxima llegará al Teatro Real una nueva coproducción que tuvo un inicio accidentado. Ariadna y Barbazul, con libreto de Maurice Maeterlinck y partitura de Paul Dukas, tenía que estrenarse en la Ópera de Lyon en marzo de 2021. Como en el país vecino se mantenían las restricciones por la pandemia de la Covid19, el telón se levantón sin público, fue un estreno a puerta cerrada. Han tenido que pasar casi cinco años para que, finalmente, los espectadores puedan ver este montaje totalmente original. La dirección escénica es de Álex Ollé y la musical de Pinchas Steinberg.
El estreno absoluto de Ariadna y Barbazul se produjo en París el 10 de mayo de 1907, con asistencia de los grandes compositores del momento, quienes se mostraron sorprendidos por la monumental partitura. Llegó bastante pronto al Teatro Real, el 15 de febrero de 1913, protagonizada por la mezzosoprano italiana, Virginia Guerrini, decoraciones del gran Amalio Fernández y dirección orquestal del maestro Rabl. El crítico de La Época (16-2-1913) alabó la producción: “Hay que dar, pues, por sentado que el conjunto de la representación fue tan perfecto como pudieran desearlo los propios autores. Si el éxito no correspondió a sus esperanzas, a sí mismos deben dirigir todos los reproches”. Podemos deducir que no provocó entusiasmo.
Han tenido que pasar casi cien años para que esta ópera, la única que compuso Paul Dukas, vuelva al mismo escenario. Esta obra se debió al empeño del libretista, el dramaturgo belga Maurice Maeterlinck. Fue él quien buscó al compositor para que escribiera la partitura de su libreto. Se había basado para el mismo en un cuento de Charles Perraul publicado en 1695. A su vez, el autor había recogido un cuento de hadas popular. Mediado ya el siglo XX se consideró que el contenido el cuento no parecía muy apropiado para el lector infantil. El libreto de Maeterlinck presenta a Ariane, una mujer fuerte e independiente, que se convierte en la sexta esposa de Barbazul. En el castillo de su futuro esposo encuentra a las cinco mujeres anteriores secuestradas, que han sido incapaces de intentar una nueva vida y prefieren seguir sometidas. Ariane se enfrentará a Barbazul, transgrediendo su prohibición de abrir la famosa séptima puerta. Ella no acepta el sometimiento, ni quiere asesinar al marido, como piden los campesinos del lugar, convencidos de que Barba Azul ha matado a sus anteriores esposas. Es ella quien abandona el castillo, dejando atrás un universo de sombras que parece condenado a repetirse.

El veterano director Pinchas Steinberg afirma que esta ópera tiene una gran dificultad: una parte orquestal apabullante que puede opacar la parte vocal. Steinberg hacía veinte años que no dirigía en el Real. Para él, la partitura es una gran sinfonía y le obliga a intentar un equilibrio sonoro para evitar el sufrimiento de los cantantes.
Álex Ollé, uno de los fundadores y directores de La Fura dels Baus, se convirtió hace más de treinta años, en un reclamado director de ópera. Sobre su puesta en escena para esta producción, comenta: "Me planteé sumar al mundo sicológico y simbólico que tiene la obra, una parte realista. Me parecía que era importante que el público, de alguna manera, se pueda ver representado en lo que pasa sobre el escenario. En algunas propuestas se distancia porque no se siente identificado con los personajes. Así que nos planteamos que toda la ópera transcurriera en un salón de banquetes. En el prólogo se proyectan unas imágenes de la boda entre Barbazul y Ariadna y de ahí se entra al lugar de celebración. Ariadna saldrá de él al final como símbolo de su huida del sometimiento".

Aunque en el título se menciona a Barbazul, este personaje es prácticamente anecdótico, tiene muy poca participación en la historia. Está encarnado por el bajo Gianluca Buratto. Las grandes protagonistas son Ariadna y su aya. Papeles muy importantes -sobre todo el de Ariadna- para dos mezzosopranos. La irlandesa Paula Murrihy será Ariana y la valenciana Silvia Tro Santafé, su aya. Completan el elenco principal (no hay segundo reparto) Aude Extrémo, Renée Rapier, Jaquelina Livieri, María Miró y Luis López Navarro. Además, juega un papel muy importante el coro del Real.
De esta ópera solo se van a producir seis representaciones los días 26 y 31 de enero y 5,11, 15 y 20 de febrero.