Los primeros compases de la Navidad empiezan a sonar, para algunas personas, cuando aparecen los polvorones en las estanterías de los supermercados, para otros, con el lanzamiento del anuncio de loterías, pero de forma oficial, la Navidad arranca con el encendido del alumbrado navideño. En Madrid, este acto tuvo lugar el pasado jueves, 28 de noviembre, de la mano del seleccionador español, Luis de la Fuente, y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, acompañados de la actuación musical de Álvaro de Luna y el coro infantil ‘Menudos Cantantes’.
Desde hace más de una semana, las noches madrileñas se iluminan con más de 12 millones de bombillas led, repartidas en más de 7.100 cadenetas, 121 cerezos, belenes, estrellas y decenas de abetos, que animan las compras navideñas de los viandantes y les envuelven con el 'espíritu’ de la Navidad.
Pero la ‘magia’ de estas fiestas no siempre resultan de buen grado para todos y, en ocasiones, también suponen alguna barrera. Cada vez más, los madrileños optan por no acercarse a la zona centro de la ciudad durante estas fechas para evitar las aglomeraciones que se forman, ya sea para conocer el alumbrado navideño, atraídos por espectáculos como Cortylandia, o para realizar sus compras navideñas. Asimismo, para las personas con movilidad reducida, estas multitudes provocan un gran inconveniente a la hora de desplazarse, dejando en evidencia que la Navidad, quizás, no sea para todos.
Prueba de ello, el alumbrado navideño que ha invadido algunas zonas delicadas, llegando a obstruir el pavimento podotáctil que ayuda a las personas con discapacidad visual a trasladarse de un lado para otro. Un hecho que ha denunciado la asociación vecinal Residentes Plaza Mayor de Madrid en sus redes sociales poniendo como ejemplo el árbol ubicado en la plaza madrileña de Ópera. Aquí se sitúa un mercado navideño y junto a él, un árbol colocado encima del firme que sirve de guía para aquellos que no ven obstaculizando su caminata.
Según la denuncia vecinal, no es la primera vez que ocurre con la empresa adjudicataria de este servicio, Grupo Ximénez, encargada de otros alumbrados navideños de prestigio por todo el mundo, como el de Bruselas, Denver, Ostende, así como las ciudades españolas de Málaga o el popular destino navideño de Vigo. “Por cuarto año, un árbol de Navidad en Ópera, obstruyendo el pavimento podotáctil, siendo ilegal y aquí no pasa nada”, apostillan desde la organización vecinal.
“Es un problema de gestión. No sabemos si entre la empresa que ya ha incurrido en ese error los tres años anteriores, o de la Junta del distrito Centro, que todavía no ha tomado nota. Los agentes que deberían corregir esto y poner las herramientas necesarias para que no se repita, no lo hace”, confiesa el portavoz de la asociación vecinal de Residentes Plaza Mayor de Madrid. Este digital también ha tratado de ponerse en contacto con la empresa adjudicataria, sin éxito.
A pesar de esta denuncia vecinal, tanto Cermi como la Fundación ONCE no han recibido ninguna denuncia por parte de las personas invidentes sobre las molestias que les pueda causar esta invasión en el pavimento. Según han trasladado a Madridiario desde la Fundación ONCE, esto puede deberse a que las personas con discapacidad visual ya se conozcan las alteraciones que sufre el centro de la ciudad por estas fechas con las aglomeraciones y el alumbrado navideño, y por eso no han trasladado a la organización su posible malestar: "Nosotros trabajamos para evitar que cualquier tipo de mobiliario urbano interrumpa la libre circulación de las personas, sobre todo, de aquellas con limitaciones de autonomía y que tienen esos obstáculos que todos conocemos. Supongo que las personas invidentes ya conocen la instalación de las casetas y de la iluminación navideña en esos lugares y tratan de evitarlos", asegura un portavoz de la ONCE, que confiesa que las personas con discapacidad vial están "más que acostumbradas" a este tipo de alteraciones y que cuando un "encaminamiento se corta, se dan la vuelta por otro lado" para seguir las guías y continuar con su camino.
Además, la Fundación ONCE ha afirmado mantener una "continua relación" con los concejales del cada distrito del Ayuntamiento de Madrid para mejorar la autonomía de las personas con discapacidad visual y que han participado en procesos como la normativa de terrazas para mejorar la transitabilidad del peatón. Normativa, también, criticada por la Asociación Residentes Plaza Mayor de Madrid al no cumplirse en "la mayoría de casos.
Desde el Ayuntamiento de Madrid han trasladado que "estudiarán posibles soluciones para resolver esta cuestión teniendo en cuenta que en Navidad la plaza de Ópera está ocupada en su mayor parte por el mercado navideño.
Por otro lado, este colectivo ha aprovechado para denunciar el “ruido visual” del alumbrado navideño que, a pesar de disminuir su intensidad, sigue siendo molesto para los vecinos de la zona: “Hay tal despliegue que ya no queda ningún centímetro que no esté iluminado, ya no se trata de una decoración. Tienen horror por lo vacío. Ahora todo es un ruido visual que lo hacen pasar por alegría”.
Una Navidad Accesible
La imagen del árbol de Ópera pisando el pavimento podotáctil contrarresta con otras medidas propuestas por el Ejecutivo de José Luis Martínez-Almeida para acercar la Navidad a todo el mundo, como la aplicación móvil ‘Navidad Accesible’. Esta app – que está en marcha desde el encendido del alumbrado – busca “facilitar a todas las personas que no vivan en Madrid y especialmente a aquellas con discapacidad visual e intelectual, puedan disfrutar de la tradicional iluminación navideña de la ciudad.
Esta herramienta lleva cinco años consecutivos facilitando el “recorrido de las luces sin necesidad de salir de casa” con descripciones acompañadas de voces sintéticas para escuchar las explicaciones. El lenguaje es diferente según la voz elegida (infantiles o adultas), además también se puede ajustar la velocidad de la locución para facilitar la accesibilidad cognitiva.

Las locuciones ofrecen una explicación sobre las escenas que representa cada iluminación, sus colores, sensaciones y diseñadores. Todo ello validado por una persona con discapacidad intelectual que ha formado parte del equipo técnico.
En la aplicación se incluyen más de 30 localizaciones de luces de manera individual y también cuatro rutas por el alumbrado de Gran Vía, Sol, Goya y Atocha.