En 1876 Julio Verne escribió una historia de aventuras capaz de hacer soñar a cualquier niño de estar presenciado las vivencias del héroe Miguel Strogoff, al que el Zar de todas las Rusias, ordenó llevar un mensaje que salvaría el imperio, para ello tendría que cabalgar, luchar con su espada contra todos los enemigos, cruzar a nado grandes ríos y defenderse con su arma e incluso si fuera necesario correr por los bosques hasta conseguir entregar la misiva encomendada.
Pues es de suponer, que el barón Pierre de Coubertin, creador de los Juegos Olímpico Modernos, debió pensar en 1909 que de aquí podría nacer el deporte que definiría al deportista más completo. De esta forma se incorporó al programa olímpico el Pentatlón Moderno.