Los expertos señalan que alentar a los niños lo antes posible a escuchar y hacer música tiene muchos efectos positivos en su desarrollo. Profesores de música recomiendan ponerles sus canciones preferidas y animarlos a acompañar la tonada con instrumentos sencillos hechos por productos domésticos.
Beneficios de la música
La música tiene el increíble poder de captar la atención y la imaginación de los más pequeños. Por eso tiene un gran impacto en el cuerpo y la mente de los niños. Actividades como el canto o el baile puede cambiar el estado de ánimo de su hijo. La música también lo ayuda a expresar sus emociones y conectar con otros niños de su edad. Incluso hace que la tarea más mundana sea más rápida y entretenida para ellos.
Está demostrado que la música a temprana edad puede mejorar la paciencia, la coordinación, la concentración y la autoestima. Asimismo, contribuye a la relajación y a un mejor manejo del estrés.
Impacto de la música según la edad
A continuación, te presentamos brevemente los distintos tipos de impacto que puede tener la música a distintas edades.
De 0 a 3 años
Desde el nacimiento, los padres utilizan la música como fuente de consuelo y conexión para los bebés. La música puede ser útil para ayudar al niño a crear rutinas. Las canciones de cuna son fantásticas para relajar al bebé a la hora de dormir.
Los pequeños encuentran alivio en la familiaridad y en la repetición, así que enseñarles una sola canción puede aliviar su ansiedad por separación y ayudarlo a sentirse seguro.
De 3 a 4 años
Por lo general, los niños empiezan a interesarse por la música a partir de los 3 años de edad. Las actividades que involucren música ayudan a mejorar la coordinación y a unir a los niños en actividades grupales. Tocar música sencilla y bailar contribuye también a un mejor manejo de las emociones negativas como la ira o la ansiedad.
De 4 a 6 años
Si tu hijo está entre los 4 y 6 años, está en la edad perfecta para empezar las lecciones de música. Aprender a tocar un nuevo instrumento como el piano o la guitarra los ayudan a desarrollar la motricidad fina. Asimismo, las clases de música le enseñan a tener paciencia y a concentrarse, lo que hace que otras tareas rutinarias le parezcan menos frustrantes.
De 6 a 10 años
A partir de los 6 años, los niños aprenden a cambiar su estado de ánimo y a conectarse con los demás a través de la música. En esta etapa los niños entienden que la música posee estructura.
El discurso hablado y la lectura pueden mejorar gracias a las rimas, la repetición y la experimentación con diferentes sonidos. Por lo tanto, se alienta a los padres que incluyan a sus hijos en lecciones de música o grupos corales.
Durante la edad escolar, los pequeños se ven intrigados por las canciones que sus compañeros cantan y que involucran contar, deletrear o recordar una secuencia de eventos.
Adolescencia
Durante la adolescencia, las experiencias musicales pueden fomentar la creación de lazos de amistad. Los adolescentes usan la música para diferenciarse de sus padres y hermanos o para entablar amistades. Por eso no es de extrañar que muchos muestren interés en tomar clases de música o formar una banda.