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Primero de Mayo de reivindicación y condolencia

jueves 30 de abril de 2020, 09:15h

Es el Primero de Mayo la historia de una fecha de lucha, reivindicación y sufrimiento de la clase obrera. Pero también conmemorativa y de celebración de esa clase trabajadora organizada, esencia del sindicalismo. Este año llega el Primero de Mayo con un mundo casi paralizado por la pandemia, un mundo con miedo y dolor por tanta muerte. En esta situación, desde las Comisiones Obreras de Madrid consideramos que este día festivo lo sea también de condolencia, de reivindicación presente y de mirar al futuro para superarlo desde la unidad, codo a codo. Con ese trabajo y esa militancia que marca el ADN de nuestras siglas y que debe ser reconocido por toda la sociedad porque a toda la sociedad se está dedicando ese esfuerzo.

Pero si el problema que padecemos es planetario, la Comunidad de Madrid está siendo uno de los territorios más golpeados por el virus, tanto en contagios como en repercusiones sociolaborales. Casi un millón de trabajadores y trabajadoras en la región verán disminuidos sus ingresos al verse afectados por un ERTE o por el desempleo, lo que aumentará la situación cronificada de casi 1,3 millones que se encontraban en riesgo de exclusión social y/o pobreza antes del COVID19.

Nunca antes el 28 de abril, Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, y el Primero de Mayo se han conjuntado tanto como en esta ocasión, con especial relevancia en la Comunidad de Madrid. En los primeros momentos del estado de alerta vivimos cierto caos en los centros de trabajo, en los transportes, en los servicios básicos como la alimentación, y, sobre todo en el sector sociosanitario. No podemos negar que ese caos llevó a ir improvisando porque nunca antes se había vivido una situación similar. Se iba haciendo realidad el machadiano “hacer camino al andar”.

Ahora bien, en muy poco tiempo hemos tenido que denunciar situaciones muy graves. Por ejemplo, los servicios de prevención de las empresas, lejos de actuar, desaparecieron en la mayor parte de los casos, poniendo de manifiesto el fracaso de la externalización y mercantilizacion de lo que son servicios esenciales. Fue la ingente labor de denuncia y la exigencia de los sindicatos y sus delegados de salud laboral quienes lograron que la situación se corrigiera y así el 9 de abril apenas hubo incidentes.

El trágico problema fue que ese caos inicial llevó a que los contagios golpearan con mayor intensidad a las plantillas del sector sociosanitario y de servicios de cuidados, así como al personal de comercio y transportes. Además, afectó especialmente a poblaciones y barrios fundamentalmente habitados por clase trabajadora. Por eso, en el paulatino retorno, la denominada “desescalada”, debemos ser inflexibles con nuestra salud.

Como cada día observamos a través de los medios de comunicación, los datos de contagios y fallecimiento en nuestra región no concuerdan y es que tenemos un grave problema de oscurantismo y falta de transparencia por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid. El Ejecutivo comandado por Isabel Díaz Ayuso se encuentra secuestrado por su pasado, por los recortes y privatizaciones de nuestro sistema sanitario y de atención a la dependencia.

Es difícil que confiemos en las cifras cuando el ultraliberalismo lleva en el poder 25 años, por eso, exigimos un análisis de esta realidad y pedimos al Gobierno de España la realización de una auditoria sociosanitaria.

A la sanidad madrileña se le ha caído la máscara ultraliberal como se ha evidenciado con la falta de trabajadores sociosanitarios hasta tal punto de que un 20 por ciento de bajas sanitarias, cerca de 12.000 según nuestras estimaciones, no llegaron a cubrirse del todo, pues las contrataciones apenas llegaron a 10.000. Se han vivido semanas de dobles turnos, falta de descanso, carencia de equipos de protección individual… Y la respuesta permanente de Gobierno regional ha sido negar la mayor.

El espanto han sido las residencias de mayores, donde aún sigue viviendo el mayor foco de enfermedad. Hemos contabilizado más del 50 por ciento de bajas que no se han podido cubrir ante la precariedad de los puestos de trabajo y los grandes riesgos de contagio. Hoy seguimos sin conocer la realidad de las residencias madrileñas, por eso son muy importantes las denuncias a la Fiscalía y exigir responsabilidades.

Esa “gestión” realizada por el PP en Madrid durante tanto tiempo ha puesto de manifiesto una política de Salud Pública inexistente; la ausencia de previsión y de una industria capaz a de abastecerlos de material de prevención y material sanitario; la ausencia de los Servicios de Prevención. Los hechos obligan a revisar todo el sistema porque todo el modelo de cuidados ha fracasado.

Así, en este Primero de Mayo de reivindicación y condolencias tenemos que intentar apoyarnos mutuamente y darle el valor que le corresponde al trabajo. Hay que acabar con la precariedad y valorar con justicia el trabajo de los “servicios esenciales”. Si Esperanza Aguirre dinamitó el Instituto de Salud Pública, hay que reconstruirlo porque habría sido una fuerza de choque imprescindible en esta situación. Igualmente hay que volver a revitalizar en la capital a “Madrid Salud”. Además hay que ejecutar fórmulas para que los servicios de prevención cumplan con sus responsabilidades.

Gobierno regional y patronal de Madrid tenemos que planificar el retorno al trabajo sin perder de vista que los expertos no descartan una nueva ola de infecciones en otoño. Lo vivido tiene que servirnos para facilitar y regular experiencias como el teletrabajo.

Madrid tiene que acometer un plan de rescate y un plan de reconstrucción. El primero, porque muchas familias están sin ningún ingreso, muchas barriadas de Madrid pasan hambre y se acaba hasta la solidaridad. Y es necesario un pacto social para la reconstrucción con sólidos pilares, como: un plan de industria, un cambio radical en el sector de cuidados, Recuperación I+D+i; refuerzo servicios públicos y de las políticas dirigidas a crear empleo y fomentar el mismo en el sector privado, así como un refuerzo de las corporaciones locales.

Este Primero de Mayo será diferente como diferente debe ser el mundo a partir de ahora. En cualquier caso, nos vemos en la virtualidad de las redes. A las 13:30 horas compartiremos nuestras reivindicaciones en las redes sociales en una “manifestación virtual”

A las 18 horas se celebrará un concierto virtual a través de las redes sociales de y en el que disfrutaremos con la música de Rozalén, Ismael Serrano, Marwan, Sole Giménez, Luis Pastor, Efecto Mariposa, Marisa Valle Roso, Cristina del Valle, Pepe Viyuela, entre otros, y que será presentado por Juan Diego Botto y Olga Rodríguez.

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

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