www.madridiario.es

Ampliar el Escudo Social a nuestros municipios

lunes 13 de abril de 2020, 10:46h

Si hay un consenso que recorre los debates de los hogares durante estos días es el de la necesidad inmediata de reforzar, defender, blindar y ampliar lo público.

Es precisamente en esta coyuntura donde se encuadra el Escudo Social contra el Coronavirus. La apuesta del Gobierno de coalición, en realidad, simboliza una respuesta frente a la crisis, donde las instituciones movilizan todos los recursos posibles para proteger a la gente y que nadie se quede atrás.

Una apuesta que, en lo práctico, supone todo lo contrario a la salida de la austeridad que los grandes poderes pusieron en marcha durante la crisis de 2008.

A la hora de abordar este despliegue de recursos sanitarios, sociales y económicos es necesario recordar que los Ayuntamientos son la institución más cercana a las vecinas y vecinos. Además, según Metroscopia, está siendo la institución mejor valorada a la hora de enfrentar esta crisis.

¿Qué papel pueden jugar los Ayuntamientos en una coyuntura como la que atravesamos?, ¿de qué manera podemos ampliar el Escudo Social en la realidad municipal, garantizando así que las políticas puestas en marcha produzcan resultados para combatir las peores consecuencias?

Desde mi perspectiva, y tras observar la experiencia de diferentes Ayuntamientos estas semanas, creo que hay tres ámbitos en los que se pueden desplegar políticas que refuercen el Escudo Social, con el objetivo de revertir las consecuencias de esta crisis: la atención a la exclusión social, la amortiguación de la caída general de las rentas y la afirmación del Ayuntamiento como garante del acompañamiento durante el confinamiento y dinamizador de las iniciativas comunitarias.

En primer lugar, las personas vulnerables y desfavorecidas necesitan actuaciones urgentes. Hablamos de los casos más alarmantes donde incorporamos a personas que, por motivos de renta, están en la exclusión, pero también a personas que, por otros motivos, se encuentran desprotegidas (por ejemplo, las víctimas de la violencia machista).

Este es el ámbito en el que se encuadran iniciativas como la alimentación a domicilio, la apertura de alternativa habitacional para personas sin hogar, la oferta de menús escolares para familias vulnerables, alternativas para combatir la violencia machista en el contexto asfixiante del confinamiento u otras fórmulas de atención a las personas que se encuentran en exclusión social.

En segundo lugar, las clases medias y el empresariado local necesitan frenar la caída general de la renta. Este ámbito es importante, porque es el que evita que la caida de las rentas se convierta en una caída en la pobreza de las familias. La sustitución de los salarios por prestaciones (de menor cuantía) y la paralización de la actividad económica presencial de los comercios interrumpen el flujo de consumo y generan amenazas de futuro tales como el desempleo o la quiebra de los negocios.

A nivel municipal hay espacio para poner en marcha medidas que amortiguen esta tendencia. Destacan aquellas que permiten que el comercio local pueda continuar su actividad a domicilio mientras que las personas, que han visto caer sus ingresos, puedan continuar consumiendo con un sistema de precios acordado para las nuevas circunstancias. Un ejemplo de esta iniciativa es el de la hostelería que ofrece menús a domicilio a precio reducido, amortiguando a la vez la caída de la renta en los hogares y las pérdidas de los negocios.

En tercer lugar, el acompañamiento durante el confinamiento y la dinamización y facilitación de las iniciativas comunitarias impulsadas por las vecinas y vecinos pueden marcar la diferencia para superar este periodo.

Este ámbito busca dar apoyo a las personas durante el confinamiento, por ejemplo, ampliando los servicios de atención psicológica o promoviendo toda iniciativa cooperativa o solidaria que salga de la misma comunidad.

Pero el Ayuntamiento también puede jugar el rol de facilitador de iniciativas. Es posible que no siempre tenga la capacidad de desarrollar actuaciones en todos los ámbitos, pero sí puede ser capaz de poner los medios para que las iniciativas auto-organizadas sean difundidas, se conecten, generen sinergias y contribuyan a fortalecer el Escudo Social. Un ejemplo es el de los municipios que tienen empresas públicas municipales, donde estas ponen sus vehículos a disposición de la acción solidaria para que donaciones de todo tipo lleguen a los hospitales.

Estamos ante un reto de escala global cuyas consecuencias empiezan a combatirse desde lo local. Alinear a los Ayuntamientos con el ingente esfuerzo que está desempeñando el Gobierno de coalición en materia sanitaria, económica y social es el mejor refuerzo para que superemos esta crisis sin que nadie se quede atrás.

Jesús Santos

Portavoz de Podemos en la Comunidad de Madrid, Vicepresidente de la Mancomunidad del Sur, teniente de alcalde de Alcorcón y presidente de la empresa pública ESMASA

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios