www.madridiario.es

¿Presupuestos regionales o expendeduría de cheques electoralistas?

jueves 08 de noviembre de 2018, 07:58h

En este país, y también en la región de Madrid, somos muy amigos de dar relevancia, poner en la agenda mediática, gritar en tertulias y bares sobre asuntos simbólicos como banderas o himnos, que bien visto deberían ser objeto de debates fundamentalmente estéticos.

Los asuntos relevantes, los que nos afectan especialmente en la Comunidad de Madrid también por una ausencia de identidad y medios de comunicación propios, suelen pasar de puntillas. Tal es el caso de la ley más importante que puede aprobar una comunidad autónoma. Esto es, los presupuestos. O sea, de dónde sacar los dineros de la comunidad y dónde invertirlos.

Son ya 23 años de Gobierno del Partido Popular en los que se fue abandonando el acuerdo, el consenso con otros grupos políticos y el tejido social por la imposición. El alma ultraliberal y privatizadora de Esperanza Aguirre avanzaba en paralelo a unos casos de corrupción que han llevado a la región más rica de España a encabezar los datos de desigualdad y desequilibrio. Cierto es que la pérdida de la mayoría absoluta en las últimas elecciones ha supuesto algunos cambios de actitud, pero que difícilmente se concretan en beneficio del interés general.

Los presupuestos regionales son la tarjeta de visita de las políticas que el gobierno llevará a cabo a lo largo del año, un año que en esta ocasión tiene como elemento relevante la convocatoria de elecciones en mayo.

Esta circunstancia hace que el pre debate presupuestario regional pase aún con más pena que gloria. Da la impresión que los partidos políticos andan ensimismados en sus ombligos preparando listas electorales, en esos “quítate tú ponerme yo” que tan flaco favor hacen a la sociedad. Parece que andan en sus estrategias con unas tácticas volubles que impiden solidez, cuentas estructurales, productivas que luchen contra la desigualdad.

En este escenario, la evidencia es que los presupuestos que ha avanzado el Gobierno van a ese rebufo propagandístico y preelectoral con que nos regaló en el debate del estado de la región el presidente del Gobierno regional, Ángel Garrido.

Garrido, como sustituto de urgencia de Cristina Cifuentes, más que en la preparación de un presupuesto de futuro, parece haberse convertido en un expendedor de cheques: “Cheque bachillerato para la enseñanza concertada”, anuncio de proyecto de “cheque cultural para jóvenes”, dotado con dos millones de euros, que pueden llegar a los cinco, lo que supone que sólo beneficiaría a 20.000 jóvenes. Entre las ocurrencias propagandísticas más destacables no podemos olvidar el “cheque alquiler”, que con unos 150/200 euros mensuales el primer año pretende favorecer hasta 7.000 jóvenes.

Es decir, con la precariedad y salarios ridículos que soportan las personas menores de 29 años se pretende ayudar a alquilar unos pisos que en algunas zonas de Madrid han multiplicado por seis su precio. Con todo, la partida de la vivienda social es insuficiente para afrontar las necesidades de alquiler asequible o la construcción de vivienda pública que permanece anclada a lo presupuestado en 2015. Si Ciudadanos finalmente apoya estas ocurrencias, se demostrará que ambos viven en un universo paralelo.

Menciono a Ciudadanos porque es el apoyo imprescindible para que el PP pueda sacar adelante sus cuentas. Dos derechas cortadas por el mismo patrón a la que ahora hay que añadir la presencia de Vox: todas ellas en dura competencia por provocar debates ya vividos como la unidad de España o la introducción en el debate público sobre la libertad de evocar la figura del fascismo asesino encarnado en la figura del dictador golpista Francisco Franco.

Este carajal que tiene la derecha está afectando directamente a la Comunidad de Madrid y la redacción de sus cuentas anuales, que no hace más que mirar a España promoviendo la guerra institucional permanente con el Gobierno de Pedro Sánchez y, por extensión, con el del Ayuntamiento de Madrid y la puesta en marcha de Madrid Central como bandera a batir, llegando a calificarlo de “locura”.

Como en una metáfora política, el Gobierno presentó el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad para 2019 el 30 de octubre, jornada previa a la noche de Halloween (“truco o trato”), la del seductor Tenorio o incluso la de los Fieles Difuntos. La cifra del proyecto alcanza los 20.072 millones de euros, lo que supone un incremento de 740 millones de euros (un 3,8 por ciento más que el pasado año), cifra acorde con un entorno de crecimiento reflejado en el PIB regional, que se estima alcance un 3,4 por ciento al cierre de 2018.

Tras la primera lectura que hemos realizado en las Comisiones Obreras de Madrid, aparte de los apuntes mencionados, consideramos que esas cuentas siguen sin resolver las carencias que sufre la Comunidad de Madrid en materia de recuperación de la calidad de los servicios públicos y la necesidad de recuperar la inversión en el mantenimiento y construcción de nuevas infraestructuras. Es lo que tiene el electoralismo, que genera paradojas, porque el presupuesto aumenta y genera incrementos que no van destinados a donde deberían ir, sino que continúan beneficiando a una minoría.

Es necesario un cambio real en las políticas públicas para recuperar la calidad de los servicios públicos; hay que recuperar el empleo público perdido y abordar seriamente un cambio de modelo productivo e impulsar la industria, y no con calderilla. Y es que, los 20.622.065 para industria y energía es una cantidad irrelevante para iniciar una auténtica estrategia de industria.

Son presupuestos sin sensibilidad social, en los que se congela la partida destinada a la Renta Mínima de Inserción, lo que implica que no se atenderán nuevas necesidades. Algo similar a lo que sucede con el presupuesto destinado a acciones contra la violencia de género, que sólo aumenta en 1,1 millones de euros, muy lejos del terrible problema que cada día padecemos.

En asuntos especialmente transcendentes para la mayoría, como Educación y Sanidad…, más de lo mismo. Promesas viejas e incumplidas como la contratación de 700 profesores para Educación Infantil, Primaria y Secundaria que vuelve a dejar en papel mojado el Acuerdo Sectorial firmado a principios de año.

Con el incremento de 238 millones de euros será muy difícil reducir la situación de 78.432 pacientes en espera de intervención quirúrgica o las surrealistas esperas en fisioterapia o salud mental.

Estaremos muy pendientes de las enmiendas y la votación y debates finales de estos presupuestos que se llevará a cabo el 20 y 21 de diciembre, cuando toda la región estará pendiente del inicio de las fiestas navideñas y de décimos y participaciones de lotería “por si se puede tapar agujeros”, ya que este gobierno del PP no nos ayuda a taparlos, sino a agrandarlos.

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.