Debería ser productiva porque la demanda de productos agrícolas es cada vez mayor, lo que, combinado con la necesidad de proteger el medio ambiente para las futuras generaciones, está generando en los dirigentes de la Unión Europea una presión creciente para «producir más con menos». Además, dada la actual volatilidad de los precios de los alimentos y productos agrícolas, aumentar la competitividad de los productos de la UE es una forma de que el sector pueda sobrevivir a largo plazo.
En este sentido, el concepto de «digital» o de «precisión» está centrando el debate de la nueva Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea para el período 2021-2027. Dicha política generará nuevas oportunidades para aumentar la productividad, como sucede por ejemplo con el uso de sensores con los que se pueden identificar las zonas específicas de los campos que necesiten un tratamiento especial y, de este modo, focalizar el uso de productos químicos en las zonas que más lo necesitan, lo que también mejora el impacto medioambiental.