La aerolínea del vuelo estrellado en Semirom (Irán) este domingo ha confirmado la muerte de las 66 personas que viajaban en el aparato, de las cuales seis, eran tripulantes. Los servicios de Emergencia han logrado acercarse al lugar del siniestro -una zona montañosa, de difícil acceso- en medio de las malas condiciones atmosféricas por fuerte niebla.
El avión viajaba desde Teherán a Yusuj pero desapareció del radar en torno a las 8 horas, poco después de despegar del aeropuerto, según fuentes de la Dirección de Aviación Pública. Se había estrellado a unos 50 kilómetros al norte de su lugar de destino.
El vuelo estaba operado por la aerolínea semiprivada Aseman, con sede en Teherán, y especializada en vuelos domésticos. El responsable de relaciones públicas de la compañía ha confirmado la muerte de todos los ocupantes del aparato a la agencia semioficial de noticias Tasnim.