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La felicidad en la era posmoderna
(Foto: BDI)

La felicidad en la era posmoderna

Uno de los temas relevantes para la humanidad ha sido la búsqueda de la felicidad. A lo largo de la historia se ha planteado si en verdad existe y si una vez que se ha alcanzado se gozará por siempre de la misma o simplemente durará un instante.

Sigmund Freud en Más allá del Principio del Placer (1920-1922) devela que “nos hemos resuelto a referir placer y displacer a la cantidad de excitación presente en la vida anímica —y no ligada de ningún modo— así: el displacer corresponde a un incremento de esa cantidad, y el placer a una reducción de ella”.

Freud, padre del psicoanálisis, asevera que la vida anímica del ser humano depende de manera exclusiva de la cantidad de excitación presente en el aparto psíquico y que a través de su disminución, su correcta liberación, se produce el placer.

Además, a través de su trabajo nos da a conocer que el hombre en el afán de evitar el displacer, o bien el sufrimiento, replantea sus objetivos finales, los cuales están ligados a su deseo. De este modo, hay una readaptación a los cambios que plantea la realidad. Si el ser humano no logra satisfacer su deseo, encontrar placer, al menos quiere evitar el sufrimiento.

¿Cómo mantener el equilibrio interior?

Una manera de mantener el equilibrio interior es por medio del psicoanálisis. De este modo, intentará desvelar cuál es el motivo del sufrimiento que posee el individuo y guiar por el camino correcto sus pulsiones.

Los síntomas más habituales que presenta el ser humano en la actualidad son trastornos de ansiedad, depresión, estrés y tristeza. De este modo, las sintomatologías invaden la vida del paciente generando malestar e impidiendo realizar sus tareas diarias de manera cómoda o placentera. Una vez que la persona siente que el malestar ha invadido su vida, debería realizar un tratamiento integral a fin de recuperar su cotidianeidad. Precisamente, siempre habrá una solución y podrá retomar sus tareas diarias de modo placentero evitando el sufrimiento que genera cualquier enfermedad. Precisamente de esta temática y de sus soluciones tratan sitios web especializados como purafelicidad.org que aborda el tema de la ansiedad, depresión, estrés y tristeza desde un enfoque práctico y cotidiano.

Asimismo, es válido destacar que existe una diferencia entre depresión y tristeza. Mientras la depresión es un estado de melancolía profunda que transita el ser humano a partir de una pérdida de una persona amada, lo cual es normal que suceda, cuando se extiende en el tiempo, pasa a ser un cuadro patológico que requiere de atención especializada. Es preciso diferenciar tristeza de depresión, pues la tristeza es un estado anímico normal que se experimenta a partir de una frustración durante un corto período de tiempo.

La Organización Mundial de la Salud afirma que “el paciente con depresión presenta tristeza, pérdida de interés y de la capacidad de disfrutar, sentimientos de culpa o baja autoestima, trastornos del sueño o del apetito, cansancio y falta de concentración. También puede presentar diversos síntomas físicos sin causas orgánicas aparentes. La depresión puede ser de larga duración o recurrente, y afecta considerablemente a la capacidad de llevar a cabo las actividades laborales y académicas y de afrontar la vida cotidiana. En su forma más grave, puede conducir al suicidio.”

Asimismo, tener un poco de ansiedad frente a una situación nueva es normal, ahora si la ansiedad es tan fuerte que presenta síntomas intensos como son los ataques de pánico estamos en presencia de una patología que requiere tratamiento de inmediato. Lo mismo pasa con el estrés, el cual es normal pues nos alerta de una situación anómala o de peligro, pero no se puede estar de este modo por un largo período de tiempo, ya que afectará la salud de la persona a largo plazo.